lunes, 1 de junio de 2009

Hércules y la Hidra de Lerna

Sebald Beham: Hércules y la Hidra de Lerna
Los doce trabajos de Hércules
Capítulo siete
Cómo la ydra que avía muchas cabeças fue vencida.
Fue el seteno trabajo quando vencióla y se apoderó en la serpiente que se llamava ydra guarnescida de muchas cabeças. La qual destruía las encontradas y partes de aquella región venenando y corropiendo el ayre sorviendo y destruyendo los animales y los fructos de la tierra.
Historia nuda.
La historia es puesta así. En Grecia era un lugar paludoso y encharcado en manera de tramadal que se llamava por los de aquella comarca lerne, donde avía una sierpe de estraña figura con muchas cabeças a la qual dezía ydra. E avía tal natura que por una cabeça de aquellas que le fuese tajada le nascían tres, en manera que quanto más trabajavan en su muerte los que la querían acabar por tajamiento de aquellas cabeças. E por cada cabeça que le crescía ella usava de nuevas fuerças y más dañosos enpecimientos. En tanto que los habitantes de aquella región no podían sobrelevar tanto enbargo ni templar tan poderoso mal. Por eso acordaron de yr a otras partes a buscar su vida y dexar la su propria tierra pues labrar no la podían, ni aun los [salvajes]fructos coger y mucho menos los de los sus muertos asconder en su sepultura. Todos los engaños, fuerças y parancas y amparanças ya provadas contra la dicha sierpe sin fructo o tormento, no aviendo reposo para tomar entre sí ni algund tiempo del danño le era en remedio y aliviamiento. E así, desesperados, fueron por muchas tierras buscando la vida y consejo de tan pestífero o esquivo mal podían ser librados o a lo menos aver algund espacio para morar y tornar en o a la patria o morada o tierra suya a la qual la natura y natural amor mucho los inclinava.
Aconteció por el dicho buscar que oyeron la fama del dicho Hércules que por su virtud por todo el mundo era nombrado, mayormente [porque]esparzía y derramava tales nocimientos del mundo do quier que él supiese, por dar reposo a los pueblos y acrescentar la población de la tierra. Allegaron y con esperança fueron a él por longura de días, aspereza y eternidad de fraguosos caminos. Contáronle la amarga fuerça del su exilio y apartamiento y la causa espantable del su desterramiento. En todo, Hércules desque los ovo oýdo movido de animosidad piadosa y de piedad animoso fue con ellos al dicho lugar confiando en su virtud jamás no vencida con voluntad de sobrar la venenosa serpiente. E quando fue allá asaz estovo maravillado de la vista de la serpiente por su desvariada figura y muchedumbre de ponçoñosas cabeças. Tanto eso no dubdó provar por tajamiento si podiera aquellas cabeças derribar que cuydando que otras nuevas cobrase el ponçoñoso poderío, las que quedasen serían de tajar acabadas. Mas la natura y propiedad singular desconviniente de la dicha ydra, obrando de su condición, quanto más Hércules se apresurava en tajar las serpentinas cabeças, las renovadas y siguientemente nascidas más aýna cobravan fuerça y con mayor fuerça y mayor poder obrando doblava el defendimiento. Veyendo el dicho Hércules que por aquella manera ofender la engañosa ydra no podía, no falesció consejo al su ingenio muy claro mandando traer muchedumbre de leña ordenaron en manera de muro enderredor. Lançó grand fuego y levantó grandes llamas que paresció al cielo llegasen. Así fue ardida la fiera sierpe y toda la espesedumbre del reyno y yervas de aquel lugar do ella se ascondía y morava. Fueron por el sotil fuego y la muchedumbre y quasi sin cuenta cabeças en ceniza convertidas en uno, que no podieron ser tajadas subcesivamente por la dura espada. E en esta manera ovieron reposo los de allí moradores por el de Hércules beneficio a cuyo loor esto fue acordado.
Los doce trabajos de Hércules
(Edición de Eva Soler Sasera)
Enrique de Villena