sábado, 10 de octubre de 2009

Demasiados Cocineros (Cap.1)


"Odiaba las cosas que se movían y afirmaba que el hombre ha nacido para estarse quieto en un sitio. Bien sabe Dios las fatigas que me costó llevarle a la estación con veinte minutos de antelación, acompañado de tres baúles, dos maletas y dos abrigos. Y todo para una ausencia de cuatro días en el mes de abril. Fritz Brenner, desde lo alto de la escalera, le despidió con lágrimas en los ojos cuando abandonamos la casa. Theodore Horstmann salió desolado, cuando ya teníamos a Wolfe empaquetado en el sedán, para hacerle otra docena de preguntas acerca de las orquídeas. Y hasta el pequeño Saul Panzer, al despedirse en la estación, tuvo un trémolo de congoja en la voz cuando dijo adiós a Wolfe. Cualquiera hubiera creído que emprendíamos un viaje a la estratosfera para explorar la luna y cazar estrellas salvajes."
Rex Stout
"Demasiados cocineros"