martes, 1 de diciembre de 2009

De libros y de lectura

Dong Yuan. Montañas
El hombre que sabe leer bien, advierte que todo se convierte en un libro, por doquiera que vaya: montañas y arroyos son libros también, igual que el ajedrez y el vino, igual que la luna y las flores. Un buen viajero advierte que todo se convierte en panorama por doquiera que vaya: los libros y la historia son panoramas, y también lo son el vino y la poesía, igual que la luna y las flores.
Un escritor antiguo dijo que le gustaría dedicar diez años a la lectura, diez años a los viajes y diez años a la conversación y arreglo de lo que hubiese obtenido. Creo que esa conversación no debe llevar diez años, que dos o tres serían bastantes. En cuanto a la lectura y los viajes, no creo que ni siquiera el doble, o aún el quíntuplo del periodo sugerido, fuera suficiente para satisfacer mis deseos. Para esto habría que vivir trescientos años, como dice Huang Chiuyen.

De libros y de lectura
Chang Chao