sábado, 12 de diciembre de 2009

Polvo serán, mas polvo enamorado



    Cerrar podrá mis ojos la postrera...

    Cerrar podrá mis ojos la postrera
    sombra, que me llevare el blanco día;
    i podrá desatar esta alma mía
    hora, a su afán ansioso lisongera:
    mas no de essotra parte en la rivera
    dejará la memoria, en donde ardía;
    nadar sabe mi llama la agua fría,
    i perder el respeto a lei severa.
    Alma, a quien todo un dios prissión ha sido,
    venas, que humor a tanto fuego han dado,
    medulas, que han gloriosamente ardido;
    su cuerpo dejarán, no su cuidado;
    serán ceniza, mas tendrá sentido;
    polvo serán, mas polvo enamorado.

Sonetos
Francisco de Quevedo

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