viernes, 12 de febrero de 2010

La llama de una vela

Antonio Blanca Sánchez. A la luz de la vela.

Entre todas las imágenes, las de la llama -tanto las ingenuas como las más alambicadas, las recatadas como las traviesas- llevan una señal de poesía. Todo soñador de llama es un poeta en potencia. Todo sueño ante la llama es un sueño de asombro. Todo soñador de llama está en estado de sueño originario. Este extrañamiento primero está enraizado en nuestro lejano pasado. Tenemos para la llama una natural admiración, diríamos: una admiración innata. La llama produce una acentuación del placer de ver más allá de lo siempre visto. Nos obliga a mirar,
La llama nos convoca a ver por primera vez: tenemos mil recuerdos de ella, soñamos en ella toda la personalidad de una remota memoria y sin embargo soñamos en ella como todo el mundo, nos recordamos como todo el mundo se recuerda -mientras, según una de las leyes más constantes del sueño ante la llama, el soñador vive en un pasado que ya no es únicamente el suyo, en el pasado de los primeros fuegos del mundo.

Traducción de Hugo Gola

La llama de una vela
Gaston Bachelard

2 comentarios:

Gavilán dijo...

Buena entrada, Higinio. Nuestro caro Bachelard.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Amigo Ar Lor,

Me encanta que te guste la misma música que a mí, y es un orgullo para mí que escuches la música de mi blog. Veo que en el tuyo no hay música. Si quieres crear una Lista de reproducción, entras en

http://www.deezer.com/en/


Luego te registras con cuenta y contraseña (la cuenta puede ser cualquiera de las que tengas y la contraseña puede ser una diferente), haces la búsqueda correspondiente, y creas tu lista de reproducción.

Te saldrán unos códigos que tendrás que copiar y pegar como un gadget HTML/JavaScript.

Si lo ves complicado y no te aclaras, me envías un correo privado y te doy más datos, o la hago yo y te la envío.

Un cordial saludo,

Antonio