jueves, 29 de abril de 2010

«El cielo estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mí»

Fuente de la imagen:nasa (detalle)
Crítica de la razón práctica
«Conclusión»
«Dos cosas colman el ánimo con una admiración y una veneración siempre renovadas y crecientes, cuanto más frecuente y continuadamente reflexionamos sobre ellas: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mí.»
Crítica de la razón práctica
Immanuel Kant

7 comentarios:

Gavilán dijo...

Extraordinario, Ar Lor.

Ar Lor dijo...

Imagino a Kant, sintiendo la ley moral dentro de sí, con la misma intensidad con que nosotros admiramos y veneramos el cielo estrellado.
Ha de ser, no tengo palabras para ello...demasié.

Higinio dijo...

Las palabras "Sobre mí, el cielo estrellado, dentro de mí, la ley moral", aparecen escritas en la tumba de Kant.
Siempre procuro obrar (al menos, cuando me acuerdo) como nos lo indica Kant en uno de sus imperativos categóricos que dice:

"Obra de tal modo que tu actuación pueda valer como principio de una legislación universal"

Excelente, Ar Lor.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Amigo Ar Lor,

Nos traes hoy una preciosa frase de uno de esos libros que leí en mi juventud y que siempre me impresionó. Yo solía y suelo decir de la CRÍTICA DE LA RAZÓN PRÁCTICA y de la CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA:

Es uno de esos libros de los que, a pesar de no haber entendido nada, piensa uno que son perfectos en el sentido más absoluto.

Un abrazo,

Antonio

Ar Lor dijo...

Amigo Antonio:
En mi biblioteca están sus obras, tienen algunas dentelladas, pero nunca han sido comidas del todo.
Aguardan a alguna enfermedad que obligue al reposo del cuerpo y provoque un ánimo de puesta al día.
Y horas y horas y horas de lectura.
Un abrazo
Amigo Antonio

elena clásica dijo...

El gran filósofo, el hombre que vislumbró la verdad, que le dio al razonamiento del hombre el protagonismo de su conocimiento, lo aplica a la ley moral, y ahí encontramos la "Crítica a la razón práctica".
"La razón para el conocimiento de la verdad", sin duda, este momento filosófico constituye un hito en la historia del pensamiento. Y cuando nos vamos de la "razón pura", de un uso teórico a su aplicación práctica, en el conocimiento de uno mismo, de sus principios, de su manera de relacionarse con los demás, en fin, sólo nos queda volvernos a nuestra amiga la lírica que no pretende clarificar nada más, pero que alcanza las cuerdas del misticismo y del sentido del hombre y las estrellas sobre él.

En esta maravillosa cita, querido Ar Lor, vas directo a coronar a la filosofía, la más elevada, con las flores de la poesía y el lírico resultado ha sido que la ley moral dentro de uno es la que cuenta las estrellas del cielo, quizás la ley moral de otra persona vea otro cielo más o menos iluminado...

Querido amigo, tienes el don de extraer las palabras más conmovedoras de los grandes, como si fuera tarea fácil, como si tal cosa...

En fin, como eres, me dejaste de nuevo tiritando.

Besazos.

Ar Lor dijo...

Querida Elena, creo que nada de lo humano guarda para ti secretos.
Es un placer leer tus comentarios, llenos de "pepitas de oro" e inventarios de todo el saber. Algún día se publicará un libro con el título de "Comentarios de Elena y en ellos estarán recogidos todo lo necesario para ser feliz y sabio o sabia.
Dices: "la ley moral dentro de uno es la que cuenta las estrellas del cielo", y es cierto, pues existe una correspondencia entre "conocimiento" y "verdad", siendo en este caso, esta última "la naturaleza".
A más conocimiento, más verdad.
Por ello tus comentarios son tan sabios y tan verdaderos.
Y por ello son tan hermosos.
Un beso, Elena