domingo, 30 de mayo de 2010

Elizabide el Vagabundo

Pío Baroja en 1959, fotografiado por Nicolás Muller.

Muchas veces, mientras trabajaba en aquel abandonado jardín, Elizabide el Vagabundo se decía al ver pasar a Maintoni, que volvía de la iglesia:
"¿Qué pensará? ¿Vivirá satisfecha?" ¡La vida de Maintoni le parecía tan extraña! Porque era natural que quien como él había andado siempre a la buena de Dios, rodando por el mundo, encontrara la calma y el silencio de la aldea deliciosos; pero ella, que no había salido nunca de aquel rincón, ¿no sentiría deseos de asistir a teatros, a fiestas o diversiones, de vivir otra vida más espléndida, más intensa? Y como Elizabide el Vagabundo no se daba respuesta a su pregunta, seguía removiendo la tierra con su azadón, filosóficamente.
"Es una mujer fuerte -pensaba después-; su alma es tan serena, tan clara, que llega a preocupar. Una preocupación científica, sólo científica, eso, claro." Y Elizabide el Vagabundo, satisfecho de la seguridad que se concedía a sí mismo de que íntimamente no tomaba parte en aquella preocupación, seguía trabajando en el jardín abandonado de su casa.

Cuentos
Pío Baroja

2 comentarios:

El patio dijo...

Curiosamente hoy leía algo de la vida de Baroja. Era un antinacionalista vasco, idea que compartía también Unamuno. En un ensayo, "Momentum Catastrophicum", recoge este alegato:«¡Qué obra la de los catalanistas y bizcaitarras! ¡Excitar el odio interregional, fomentar el cabilismo español, ya dormido! ¡Qué pobreza! ¡Qué miseria moral! ¡Qué fondo de plebeyez se necesita para emprender esa obra!».
En fin, se ve que hay cosas que nos vienen dadas de siglos.
Me ha resultado curioso el dato.

Higinio dijo...

Tienes razón amiga El patio. Baroja era antinacionalista,era un antipatrias.También era otros "anti", anticlerical y anticomunista.
En el cuento que nos ocupa,Elizabide el Vagabundo que ha recorrido el mundo entero se enamorará de Maintoni, una muchacha que no ha salido de su aldea y afortunadamente para él será correspondido.
La felicidad se encuentra donde menos sospechamos.

Un fuerte abrazo amiga El patio.