martes, 11 de enero de 2011

Ocnos

Representación de Ocnos en la Porta Latina, Roma. Museo Pío Clementino

Cosa tan natural era para Ocnos trenzar sus juncos como para el asno comérselos. Podía dejar de trenzarlos, pero entonces ¿a qué se dedicaría? Prefiere por eso trenzar los juncos, para ocuparse en algo; y por eso se come el asno los juncos trenzados, aunque si no lo estuviesen habría de comérselos igualmente. Es posible que así sepan mejor, o ean más sustanciosos. Y pudiera decirse, hasta cierto punto, que de ese modo Ocnos halla en su asno una manera de pasatiempo.

Polygnots Gemälde in der Lesche zu Delphi
Johann Wolfgang Goethe