jueves, 24 de febrero de 2011

Las ciudades invisibles

Ron Embleton. Marco Polo cruzando el desierto.

El atlas representa también ciudades de las que ni Marco ni los geógrafos saben si existen y dónde están, pero que no podían faltar entre las formas de ciudades posibles: una Cuzco de planta irradiada y multidividida que refleja el orden perfecto de los cambios, una México verdeante sobre el lago dominado por el palacio de Moctezuma, una Novgorod de cúpulas bulbosas, una Lasa que levanta blancos techos sobre el techo nublado del mundo. Aun para ellas dice Marco un nombre, no importa cuál, y bosqueja un itinerario para llegar. Se sabe que los nombres de los lugares cambian tantas veces como lenguas forasteras hay; y que a cada lugar puede llegar desde otros lugares, por los caminos y las rutas más diversos, quien cabalga, viaja en carreta, rema, vuela.

Traducción de Aurora Bernárdez.

Las ciudades invisibles
Italo Calvino