domingo, 20 de febrero de 2011

Poesía pura

Ernesto Sábato, fotografiado por Sara Facio.

Algunos opinan que en la poesía pura no deben intervenir elementos didácticos; otros han prohibido los elementos filosóficos, políticos, raciales, científicos; otros, los valores musicales, como el ritmo y la rima. Sería bueno escribir un poema purificado según todas estas recomendaciones: no quedaría nada.
Se cree que el problema de la poesía pura es un gran problema porque es interminable, olvidando que también eran interminables las disputas medievales sobre cuántos granos de trigo forman un montón. En realidad, los logísticos modernos dirían que tanto uno como otro son seudoproblemas de definición: dada una definición se termina la disputa, que simplemente se debe a que cada uno habla de algo diferente.
En general, todos los conceptos en los que entra la palabra pura, son sospechosos de escolasticismo: poesía pura, raza pura, música pura. Propongo la siguiente definición: poesía pura es toda poesía exenta de impureza. Puede parecer irritante, pero hay que reconocer que es irrebatible.

Uno y el Universo
Ernesto Sábato