martes, 19 de julio de 2011

El sacramento de los libros

Ilustración de Ana de Juan.

Afortunadamente siempre hay muchos libros por leer. Miles de libros por leer. Miles de libros que atesoran asombros y pasmos, maravillas y espasmos, los palacios de los diamantes, los rutilantes palacios del cristal y las mariposas, las verdades como cuchillos del hielo, los laberintos de las rosas y los detectives y los cadáveres que hay que tomárselos con calma, los recovecos de insospechadas historias tenebrosas que del agobio del vivir alivian el alma, las historias del vino y las rosas, los cantos épicos igual que murallas, las libélulas igual que poemas descarriados, las maravillas del mundo lo mismo que un celeste vuelo profundo, las maravillas científicas lo mismo que ojos de lince deslumbrantemente canallas, los encantos de las morrallas, la magia de los héroes y los cantos, los calambres, los espantos, los paisajes de los dolores y las hambres a lo ancho y alto del mundo,...

El sacramento de los libros
Miguel Romero Esteo