jueves, 11 de agosto de 2011

Una nota sobre los viajes

Vernon Merritt III. Caminando por Nueva York.

El único modo honrado de viajar es a pie, porque esa es la celeridad normal del movimiento del cuerpo humano. Uno puede ponerse unos patines y patinar por todo el mundo. O usar una bicicleta. O sentarse en un autobús. O dormir en un tren. O vivir en un barco. O remontarse en un avión. O acomodarse en un dirigible. Pero el único modo honrado de trasladarse de un sitio a otro es andar y llevar los ojos bien abiertos.

Una nota sobre los viajes
William Saroyan