jueves, 17 de noviembre de 2011

Pi

Número Pi. Fuente: Wikimedia Commons.

Se lanzará desde el trapecio. Correrá a través de la raíz cuadrada, sintiendo cómo el aliento de la malvada hipotenusa se le acerca hasta casi atraparlo para siempre. En un intento vano por despistarla llega al abismo de la derivada. Se siente acorralado, pero no, encuentra una salida en la división y vuelve a escapar deslizándose por ésta. El número Pi se salva y llega hasta el infinito. Pero...
-Andrés, ¿me escuchas?
-Sí, maestra.
-Muy bien, continuemos. Si un tren sale de Madrid a las ocho de la mañana y otro de Barcelona a las diez...
La malvada hipotenusa capturó a Pi.

Pi
Estefanía Morán