domingo, 25 de diciembre de 2011

Los monjes de Hangchow

Huang Youwei. Sin título.

En un arrebato, me fui a Hangchow. Hay momentos en nuestra existencia, en que se siente la absoluta vacuidad de la vida cotidiana que llevamos y debemos ir hacia alguna parte, o desmoronarnos física y mentalmente. Esta sensación es llamada de diversos modos: "urgencia interior de independencia" (por los hijos mimados) ; "llamado divino" (por la gente que va a ultramar, a aventurarse entre los paganos) ; "deber religiosos" (por los peregrinos budistas), o "estallido sublimal del impulso de nomadismo" (por nuestros profesores de psicología). Yo lo llamo, más simplemente, "el tiempo". Sí ; era tiempo. Tenía que ir a alguna parte.

Traducción de Alfredo Weis y Héctor F. Miri.

Amor e ironía
Lin Yutang