viernes, 10 de febrero de 2012

El secreto del bosque viejo

Rene Lynch. La vida secreta de los bosques.

Dicha verdad se había revelado muchas veces, pero nadie creía en ella. Parecerá inverosímil, pero todavía hay gente en el valle de Fondo que no se ha dado cuenta de la realidad. Incluso, si leyesen estas páginas, seguirían, seguramente, tan incrédulos como antes: hasta tal punto dominan en aquellos espíritus los prejuicios y la superstición.
Ya desde lejanas edades pudo advertirse que el "Bosque Viejo" no era como los demás bosques. Esta creencia debía necesariamente ser aceptada por todos aunque no lo confesasen. Ahora bien, la diferencia que había entre este bosque y los demás nadie podría explicarla.
Fue al principio del siglo pasado cuando se hizo el descubrimiento. La particularidad que distinguía al "Bosque Viejo" supo verla perfectamente el abate Dom Marco Marioni durante una excursión que realizó por aquel valle. Parece que el descubrimiento no le extrañó demasiado, por lo que su referencia es breve. Esta referencia la hizo en sus Notas sobre Geología e Historia Natural de un sacerdote viajero, publicadas en 1836, en Verona.
Son notas sencillas y claras:
"Cuando estuve en Fondo, recorrí un magnífico bosque que las gentes de allí llaman el "Bosque Viejo" y que es notable por la altura de sus árboles, que a veces son más elevados que el campanario de San Calimero. Enseguida comprendí que aquellos árboles estaban habitados por genios, como ocurre en los bosques de otras regiones. Los habitantes del valle, a los que pedí informes, parecían ignorarlo. En cada árbol hay un genio que algunas veces se muestra al exterior en forma de hombre o animal. Se trata de seres benévolos y sencillos, incapaces de perjudicar al hombre. La extensión del bosque alcanza..."
Marioni fue, pues, el único naturalista que ha escrito sobre los genios del "Bosque Viejo".

Traducción de Antonio Espina

El secreto del bosque viejo
Dino Buzzati