domingo, 13 de mayo de 2012

Comenzar a escribir tarde

Jean-Honoré Fragonard. La inspiración, 1789.

La mentalidad del "demasiado tarde" es un sentimiento insidioso que se introduce a la perfección en el bloqueo del escritor. Sin embargo, la gente es tan propensa a creer que ha perdido el barco cuando tiene veintitrés o treinta años, como cuando tiene setenta y tres. Se trata puramente de un estado mental. El momento mágico del Ahora no tiene edad, y es aquel  en que cada cual está obligado a vivir. Todo cuanto existe en este mundo intemporal es la palabra o la frase que estamos registrando en el papel. No mire atrás a lo que podría haber sido, ni adelante a lo que quizá nunca ocurrirá. Concéntrese en el momento de la escritura.
Tras haber escrito su primera frase, continúe con la siguiente. Ninguna otra cosa en el mundo tiene importancia, fuera de usted y su frase. Recuerde que sus músculos están agarrotados y deben relajarse lentamente, sin forzarlos a realizar la tarea. Aunque tal vez sea cierto que ya no posee la energía de años anteriores o que la vida lo ha endurecido hasta hacerle adoptar actitudes que represan el flujo fácil de las palabras, posee, no obstante, la suprema ventaja que habitualmente falta en la juventud: la paciencia. Y la paciencia, la paciencia en todo, es la cualidad más valiosa que puede tener un escritor.

Traducción de José Luis Gil Aristu.

Sobre el bloqueo del escritor
Victoria Nelson