domingo, 8 de julio de 2012

Una pasión en el desierto

Foto del colectivo ucraniano Retroatelier.

El extenuado y sediento viajero perdido en el desierto vio que la hermosa mujer del oasis venía hacia él cargando un ánfora en la que el agua danzaba al ritmo de las caderas.
-¡Por Alá -gritó-, dime que esto no es un espejismo!
-No -respondió la mujer sonriendo-, el espejismo eres tú.
Y
en un parpadeo de la mujer
el hombre desapareció.

Una pasión en el desierto
José de la Colina