sábado, 22 de septiembre de 2012

Trucos, astucias y fraudes

Gregorio Doval. El libro de los hechos insólitos.

Según cuenta Plutarco en su obra Vidas Paralelas, la primera vez que Julio César llegó a África tuvo la mala fortuna de tropezar y caer a tierra nada más desembarcar. Con gran presencia de ánimo, César se sobrepuso inmediatamente al accidente y, levantándose, dijo: "Teneo te, Africa" ("Te tengo, África), dando a entender así que no había sido una caída casual, sino más bien un acto voluntario con el que simbolizaba que había tomado posesión de aquella tierra.

Durante la llamada Ley Seca puesta en vigor en los Estados Unidos en los locos y felices años veinte, se vendían unos paquetes de zumo de frutas en los que se podía leer el siguiente mensaje: "Atención: el contenido de este paquete no debe ponerse en una vasija de barro, mezclado con levadura y ocho litros de agua, porque entonces se obtendría una bebida alcohólica cuya fabricación está prohibida".

El libro de los hechos insólitos
Gregorio Doval