jueves, 25 de octubre de 2012

Historias del señor Keuner

Rudolf Schlichter. Retrato de Bertolt Brecht, 1926.

Una buena respuesta

Preguntaron a un proletario en el tribunal qué fórmula elegía para su juramento: la religiosa o la laica. "No tengo trabajo", contestó.
-No fue aquello simple distracción -comentó el señor K.-. Con su respuesta aquel hombre quiso dar a entender que se hallaba en una situación en que ese tipo de preguntas, y tal vez incluso el mismo proceso, carecían de sentido.

Preguntas convincentes

-He observado -dijo el señor K.- que mucha gente se aleja, intimidada, de nuestra doctrina por la sencilla razón de que tenemos respuesta para todo. ¿No sería conveniente que, en interés de la propaganda, elaborásemos una lista de los problemas para los que aún no hemos encontrado solución?

La fatiga de los mejores

-¿En qué trabaja usted? -preguntaron al señor K. El señor K. respondió:
-Me está costando una fatiga enorme preparar mi próximo error.

Traducción de Joaquín Rábago

Historias del señor Keuner
Bertolt Brecht