lunes, 21 de enero de 2013

Seth Compton

Edgar Lee Masters. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Al morir yo, la biblioteca circulante
que había creado para Spoon River
y que dirigí para el bien de las mentes ansiosas de saber,
fue vendida en subasta en la plaza pública,
como si quisieran destruir el último vestigio
de mi memoria e influencia.
Pues aquellos de vosotros que no veíais para qué servía
conocer tanto Ruinas, de Volney, como Analogía, de Butler
y lo mismo Fausto que Evangelina,
erais la verdadera fuerza del pueblo,
y a menudo me preguntabais:
"¿Para qué vale conocer el mal del mundo?"
Ya no puedo meterme en tus cosas, Spoon River;
elige tu propio bien y llámalo bien.
Pues nunca pude hacerte ver
que nadie sabe qué es el bien
si no sabe qué es el mal;
y nadie sabe qué es la verdad
si no sabe lo que es falso.

Traducción de Jesús López Pacheco y Fabio L. Lázaro

Antología de Spoon River
Edgar Lee Masters