sábado, 2 de febrero de 2013

Tinta y papel

Harry Kwinkelenberg. Pluma, tinta, papel y tintero de cristal.

Yo no he nacido aquí ni en parte alguna.
Exiliado recorro cualquier calle,
duermo siempre en una casa ajena,
triste miro a la mujer de otro.

Es mi nombre el de Ulises: Nemo, Nadie.
¿O acaso soy yo todos sin saberlo?
Sigo al pie de la letra mi destino
que lleva a mundos por detrás del mundo.

Roma, París, Esmirna, Alejandría,
infierno y paraíso: leves sombras
que alcanzo a sostener con una mano.

Los ríos de mi patria son de tinta
y de papel sus altas cordilleras.
Yo soy palabras hace tiempo escritas.

Treinta monedas (1989)
José Luis García Martín