domingo, 9 de junio de 2013

Calzado humano

Ana Arango. Botas.

Me abrazo a vosotros -¡oh zapatos!- color herrumbre de bodega
En los viejos barcos sarnosos que crujen de miedo
Color muro de monasterio y puerta de letrina
Zapatos míos queridos que beso y se disuelven como una caricia de arena

Encajonado en vosotros soy el rehén vagabundo
De este planeta cálido como una bestia
Lleno de hojas
Y calles que el invierno baldea inundando vuestras suelas por un frío agujero
Y no obstante
Con apasionados labios de cuero volvéis a la hierba
Trotando en silenciosos parques o franjas de césped baldío de los suburbios
Y el repiquetear sobre los adoquines cuando el alba aparece
envuelta en leche humeante
O bien zapatos de cementerio
Junto a la sangre polar de un ataúd
Bamboleado en lo alto sobre vosotros y agitando sus largas cintas moradas
que se desprenden como los tentáculos de
un ronco carguero que zarpa en la niebla
Con el chasquido de la resaca
Y un rumor de pisadas que se alejan

Calzado humano (Fragmento)
Enrique Molina