martes, 23 de julio de 2013

Canon

Jaime Siles. Canon.

Mis labios llegan a la playa más alta, a la arena más honda, a besar esos átomos, sin espacio, del aire. Beben la espuma herida por cuerpos temblorosos, acarician las noches de estaño o laterita, modulan tibiamente el perfil de las voces, las palabras sin rostro de las luces oscuras.
Hay un túnel de sombra más allá de los ojos. Y un hilo verde dice que la memoria existe. Es la retina viva que vibra en la garganta, el oleaje eterno que desconoce límites, el caballo sin freno que la muerte detiene.

Canon (1969-1973)
Jaime Siles