miércoles, 4 de septiembre de 2013

Introspección

Gerald Brenan, retratado por Dora Carrintong (1921).

Estoy tendido en la cama, ojos cerrados, escuchando llamadas de niños, ladridos de perros, trotar de caballos y pasos alígeros de cabras al deslumbrante resplandor solar. Este clima de Málaga te procura el placer puro, destilado, de sentirte vivo en estado de somnolencia.

Un recuerdo distante me asalta de pronto. Un día, paseando junto al río, mi madre me preguntó:
-¿Qué querrás ser cuando termines con el colegio?
Yo no contesté, pero dije para mí: "un vagabundo".

Cada mañana me levantaba con la sensación de que no sabía nada. Ese sentido de mi ignorancia, embotamiento y debilidad mental llegaba a ser aplastante y sólo me abandonaba cuando me sentaba para trabajar. Entonces sucedía algo. De la embotada mente surgían palabras, pensamientos, y yo descubrí que tenía cosas que decir. Ahora bien, ¿de dónde provenían?.

Traducción de Manuel Vázquez

Pensamientos en una estación seca
Gerald Brenan