sábado, 14 de diciembre de 2013

Paraje

Alexei Savrasov. Paisaje.

El camino sin nombre,
                                            sin nadie,
fluye entre peñas desgastadas,
dados de esa partida inmemorial
que juegan sin cesar los elementos,
prosigue por un llano,
                                             cada paso
una leyenda de la geología,
se pierde en una duna de reflejos
que no es agua ni arena sino tiempo.
Hay un árbol rosado, yerbas negras,
sal en las yemas de la luz.
                                                  El camino
lleva al sol en los hombros.
El cielo ha acumulado lejanías
sobre esta realidad que dura poco.
Un charco: surtidor de resplandores.
Ojos por todas partes.
La hora se detiene
para verte pasar entre unas piedras.
El camino no acaba de llegar.

Árbol adentro (1987)
Octavio Paz

2 comentarios:

carmensabes dijo...

Ohhh, divino Octavio.

Besos Higinio

Higinio dijo...

Paz es un extraordinario poeta y ensayista. No pasa de moda. Leerlo es un placer.

Un fuerte abrazo, amiga Carmensabes.