sábado, 8 de febrero de 2014

Escrito en un jardín

Marguerite Yourcenar. El Tiempo, gran escultor.

El agua que por sí misma cede y desciende. Y por eso es apropiado aplicarle el calificativo franciscano: umile.

Hielo. Resplandeciente detención. Condensación pura. Agua estable.

Tu cuerpo se compone en sus tres cuartas partes de agua, más una pequeña cantidad de minerales terrestres, un puñadito. Y esa gran llama dentro de ti cuya naturaleza no conoces. Y en tus pulmones, apresado una y otra vez en el interior de tu caja torácica, el aire, ese apuesto extranjero sin el cual no puedes vivir.

Traducción de Emma Calatayud

El Tiempo, gran escultor
Marguerite Yourcenar (1903-1987)