domingo, 28 de junio de 2015

Un poema cada día

Harry Kwinkelenberg. Pluma, tintero y papel.

Quiero escribir un poema cada día,
cada día.
Tiene que ser posible.
Browning pudo hacerlo durante mucho tiempo, a pesar de
que rimaba y
marcaba el ritmo con sus pobladas cejas.
Eso pues, un poema cada día.
Algo se te ocurrirá,
algo pasará, algo notarás de nuevo.
-Me levanto. Clarea.
Tengo buenas intenciones.
Y veo al pardillo elevarse del cerezo
donde ha robado una yema.

Traducción del noruego de Francisco J. Uriz

Un poema cada día
Olav H. Hauge