lunes, 28 de septiembre de 2015

Los conjurados

Jorge Luis Borges, fotografiado por Diane Arbus.

En el centro de Europa están conspirando.
El hecho data de 1291.
Se trata de hombres de diversas estirpes, que profesan
diversas religiones y que hablan en diversos idiomas.
Han tomado la extraña resolución de ser razonables.
Han resuelto olvidar sus diferencias y acentuar sus afinidades.
Fueron soldados de la Confederación y después
mercenarios, porque eran pobres y tenían el hábito de la
guerra y no ignoraban que todas las empresas del hombre
son igualmente vanas.
Fueron Wilkenried, que se clava en el pecho las lanzas
enemigas para que sus camaradas avancen.
Son un cirujano, un pastor o un procurador, pero también
son Paracelso y Amiel y Jung y Paul Klee.
En el centro de Europa, en las tierras altas de Europa,
crece una torre de razón y de firme fe.
Los cantones ahora son veintidós. El de Ginebra, el
último, es una de mis patrias.
Mañana serán todo el planeta.
Acaso lo que digo no es verdadero; ojalá sea profético.

Los conjurados (1985)
Jorge Luis Borges