martes, 6 de octubre de 2015

Gente

Gerald Brenan. Pensamientos en una estación seca.

Gente

De la agenda de un novelista

Algunas personas sienten que no existen a menos que los demás se fijen en ellas. Para esta gente esse est percipi. 

Cuando él repetía una conversación que había mantenido con otra persona, siempre eran sus propias palabras las que recordaba mejor. —Entonces le dije a Picasso...

Como consejero municipal, M. descubrió que era muy ventajoso el tener la reputación de funcionario estricto y honrado. Cuando se le solicitaba contratos de contrucción, se intentaba sobornarle con cantidades cada vez mayores.

Su vida entera estuvo presidida por el deseo de que no se la culpara de nada. Así, pues, no hizo nada y se la culpó por eso.

Pensamientos en una estación seca (1978)
Gerald Brenan