jueves, 11 de febrero de 2016

Aforismos

Georg Christoph Litenberg. Aforismos.

(1789- 1793)
Después de haberle mostrado todas las maravillas de París, preguntáronle a un salvaje canadiense qué le había gustado más: «Las carnicerías», dijo.

La lectura asistemática ha sido siempre mi mayor placer.

En un club político femenino de Inglaterra se estipuló que, en casos importantes, sólo podían hablar dos personas al mismo tiempo, además de la presidenta. 

La mayoría de los teólogos defienden sus principios no porque estén convencidos de la verdad de los mismos, sino porque alguna vez la han afirmado.

Mi cabeza ha vivido varios días de la Creación, pero aún no el de la creación del Sol.

Toda una Vía Láctea de ocurrencias.

En una novela no quedaría mal representar en un pequeño mapa la idea que el héroe tiene, por ejemplo, de la Tierra. El mundo se representaría como una esfera en cuyo centro estuviera la aldea en que él vive, muy grande, reproducida con todos los molinos, etcétera, y en torno a ella las otras ciudades, París, Londres, muy pequeñas, y todo se iría reduciendo notablemente a medida que se alejara del centro.

Además del tiempo, existe otro medio para producir grandes transformaciones, y este medio es... la violencia. Si uno de ellos avanza con excesiva lentitud, el otro suele hacer las cosas por anticipado.

Traducción de Juan del Solar

Aforismos (1765-1799) 
Georg Christoph Lichtenberg