martes, 22 de noviembre de 2016

Escribir literatura de viajes

Miles Hyman. El escritor de viajes.

5.
¿Es necesario el trabajo en casa?

Muchos escritores de viajes leen cuanto cae en sus manos acerca de un destino antes de salir de casa, mientras otros prefieren llegar a un nuevo país sin las ideas preconcebidas que se forman inevitablemente con la lectura de las impresiones de otra gente. A menudo es difícil mejorar una descripción de un lugar que, en su día, un escritor famoso ya acuñó en una sola frase, y es más sencillo concebir algo original si no se han leído descripciones previas. Después de haber oído que Finlandia era «la tierra del encaje líquido», por ejemplo, me sentí impotente a la hora de intentar mejorar aquella acertada frase, que por otro lado parece haber quedado grabada para siempre en mi mente. Y la descripción de John Betjeman del Sydney Opera House como «una melé de rugby de monjas» se interpone inexorablemente entre el viajero y su bloc de notas. Sin embargo, pertenezco a la generación de «lee todo cuanto puedas antes de ir a la escuela del pensamiento», sobre todo guías. Es frustrante regresar de un viaje y descubrir que, de haber realizado este trabajo de antemano, habríamos sabido que nos hallábamos lo bastante cerca de un jardín de excepcional belleza como para visitarlo con el autobús local, mientras que, por el contrario, andábamos desesperados por llegar a la galería de arte que se había previsto visitar la próxima vez que estuviéramos en París o Florencia y ésta estaba cerrada.

Traducción de Joan Carles Guix Vilaplana

Escribir literatura de viajes
Morag Campbell