viernes, 5 de febrero de 2010

Poemas


Echada sobre cojines de sangre
la rubia nuca de una mujer blanca.
El sol se enfurecía en su cabello
y lamía de arriba abajo sus muslos blancos,
y se arrodillaba en torno a sus senos parduscos,
aún no tocados por vicio y partos.
Un negro junto a ella: ojos y frente
destrozados por uña de caballo. Horadaba
con dos dedos de su sucio pie izquierdo
el interior de su pequeña oreja blanca
Pero ella estaba echada y dormía como una novia:
al borde de la felicidad de su primer amor
y como antes del despegue de muchas ascensiones
de la joven sangre cálida.
Hasta que le
hundieron el cuchillo en la blanca garganta
y le echaron un mandil purpúreo de sangre muerta
alrededor de las caderas.

Novia de negro
Gottfried Benn