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lunes, 20 de febrero de 2012

El camino

Alfred Weissenegger. Art nude. (Desnudo artístico)

Yo soy el camino.

Estoy como una flecha
indicando a lo lejos,
pero en la lejanía
me pierdo.

Quien me siga
hacia allá, hacia acá, hacia aquí,
ha de ponerse en camino
a la fuerza.

En camino y perderse.
(1996)

Traducción de Josefina Vidal Morera

El camino
Cees Nooteboom

domingo, 30 de octubre de 2011

Hotel Nómada

Alexander Bartashevich. Sin título.

Un hotel es un mundo cerrado, un territorio limitado, un claustrum, un lugar en el que uno se adentra voluntariamente. Los clientes no son visitantes casuales, son miembros de una orden. La habitación en la que se alojan, sencilla u ostentosa, es su celda. En el instante en que cierran tras de sí la puerta de esa habitación y se encuentran al otro lado de la misma, se han retirado del mundo.

Traducción del neerlandés de Isabel-Clara Lorda Vidal

Hotel Nómada (2002)
Cees Nooteboom

lunes, 28 de septiembre de 2009

Rituales

Cees Nooteboom. Fotografía de Cristóbal Manuel.

Inni se acordó de una visita que hizo una vez al monasterio de benedictinos de Oosterhout con su amigo el escritor. Éste, que no era nada hablador, había pasado varias horas examinando y contemplando todo aquello, y por último se decidió a preguntar a un fraile anciano:
-¿No ha querido salir nunca de aquí?
La pregunta no pareció sorprender al veterano, quien le respondió de inmediato:
-La última vez que tuve ganas de hacerlo fue en 1929, cuando nos falló la calefacción.
Todos rieron la gracia, pero luego el monje preguntó al escritor:
-¿Y usted? No será éste el primer convento que visita, ¿verdad? ¿No ha querido entrar nunca?
La respuesta, de una sencillez aplastante, tampoco se hizo esperar. Inni no la olvidaría jamás.
-Mi monasterio es el mundo.

Traducción de Francisco Carrasquer.

Rituales
Cees Nooteboom

sábado, 5 de septiembre de 2009

En las montañas de Holanda

Willem Verhulst. Paisaje

Érase una vez un tiempo, que, a decir de algunos, todavía perdura. En ese tiempo, Holanda era mucho más extensa que ahora. No falta quien lo niega, pero también hay quien asegura que, si bien dicho tiempo ha existido, es ya cosa pasada. Si eso es cierto, lo ignoro. Pero sí puedo afirmar, porque lo he constatado personalmente, que la bandera holandesa ha ondeado en los puertos más altos de Europa. El Norte siempre ha estado situado en Dokkum, Roodeschool y Pieterburen, pero la frontera sur estaba muy alejada de Amsterdam y La Haya, hasta el punto de que para llegar a ella se necesitaban varias jornadas de viaje, incluso en automóvil.
Yo, aunque soy extranjero, todo eso lo sé muy bien y no pienso callármelo. Me llamo Alfonso Tiburón de Mendoza y soy inspector de carreteras de la provincia de Zaragoza, parte del antiguo reino de Aragón, España. En mis horas de ocio, escribo libros. Una parte de mis estudios la hice en Delft, gracias a una beca del Ministerio de Obras Públicas, y creo conveniente declarar de buen principio que los Países Bajos del Norte me han producido siempre miedo, un Miedo, que, a la usanza alemana, debería escribirse con mayúscula, como si se tratara de uno de esos elementos esenciales, el Agua o el Fuego, que, según la antigua filosofía natural, constituían la vida en la tierra. A esa mayúscula se vincula la sensación de estar metido en un reducto negro del que no es fácil escapar.
Qué era lo que me producía esa sensación no lo sé, pero tenía que ver tanto con el paisaje como con la gente. El paisaje del Norte sugiere absolutismo, como el desierto. Sólo que, en este caso, el desierto es verde y está lleno de agua. Pero carece de tentaciones, no tiene curvas ni redondeces. El país es llano, y eso da lugar a que la gente sea perfectamente visible, lo cual, a su vez, se refleja en el comportamiento.
Los holandeses no se tratan, se enfrentan.

Traducción del neerlandés de Felipe Lorda i Alaiz

En las montañas de Holanda
Cees Nooteboom

lunes, 3 de marzo de 2008

En las montañas de Holanda

Cees Nooteboom. Fuente:Facebook

Camino, carretera, weg, straat, baan. Siempre me ha llamado la atención que, en holandés, la palabra weg signifique también ausencia. Camino, en español, es weg, en su acepción corriente, pero también viaje. Pues, bien. viaje es asimismo por definición la ausencia de lugar de donde se ha partido, pero le falta, después de todo, la brutal contundencia de weg. Sobre las vías de comunicación en todos sus significados yo, a causa de mi oficio, he filosofado, claro está, con bastante frecuencia, ya que, trátese de vía, camino, carretera, senda o calle, son palabras que en cualquier diccionario que se precie llevan siempre un séquito de expresiones idiomáticas y alegóricas que dan qué pensar, sobre todo cuando la vida de uno, como es mi caso, se compone de carreteras y hay que pasarla en gran parte en las carreteras. La idea de que prácticamente todas las carreteras entre Delft, Zaragoza, Isfahan y Pequín están unidas entre sí abre unas perspectivas tan vertiginosamente laberínticas que apenas puedo permanecer sentado aquí, en el aula.

Traducción del neerlandés de Felipe Lorda i Alaiz.
En Las Montañas De Holanda
Cees Nooteboom