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jueves, 6 de noviembre de 2008

De la isla que Platón llamo Atlantide

Thomas Cole: The Course of Empire Destruction
Historia General de las Indias
CCXX
De la isla que Platón llamo Atlantide
Platón cuenta, en los diálogos Timeo y Critias, que hubo antiquísimamente en el mar Atlántico y Océano grandes tierras y una isla dicha Atlántide, mayor que África y Asia, afirmando ser aquellas tierras de allí verdaderamente firmes y grandes, y que los reyes de aquella isla señorearon mucha parte de África y de Europa. Empero que con un gran terremoto y lluvia se hundió la isla, sorbiendo los hombres, y quedó tanto cieno, que no se pudo navegar más aquel mar Atlántico. Algunos tienen esto por fábula, y muchos por historia verdadera; y Próculo, según Marsilio dice, alega ciertas historias de los de Etiopía, que hizo un Marcelo, donde se confirma. Pero no hay para qué disputar ni dudar de la isla Atlántide, pues el descubrimiento y conquistas de las Indias aclaran llanamente lo que Platón escribió de aquellas tierras, y en México llaman a la agua atl, vocablo que parece, ya que no sea, al de la isla. Así que podemos decir cómo las Indias son las islas y tierra firme de Platón, y no las Hespérides, ni Ofir y Tarsis, como muchos modernos dicen, ca las Hespérides son las islas de Cabo Verde y las Gorgonas, que de allí trajo Hanon monas. Aunque con lo de Solino hay alguna duda, por la navegación de cuarenta días que pone. También puede ser que Cuba, o Haití, o algunas otras islas de las Indias, sean las que hallaron cartagineses, cuya ida y población vedaron a sus ciudadanos, según cuenta Aristóteles o Teofrasto, en las maravillas de natura no oídas. Ofir y Tarsis no se sabe dónde ni cuáles son, aunque muchos hombres doctos, como dice San Agustín, buscaron qué ciudad o tierra fuese Tarsis. San Jerónimo, que sabía la lengua hebrea muy bien, dice sobre los profetas, en muchos lugares, que Tarsis quiere decir mar; y así, Jonás echó a huir a Tarsis, como quien dice a la mar, que tiene muchos caminos para huir sin dejar rastro. Tampoco fueron a nuestras Indias las armadas de Salomón, porque para ir a ellas habían de navegar hacia poniente, saliendo del mar Bermejo, y no hacia levante, como navegaron; y porque no hay en nuestras Indias unicornios ni elefantes, ni diamantes, ni otras cosas que traían de la navegación y trato que llevaban.

Historia General de las Indias
(Prólogo y cronología Jorge Gurria Lacroix)
Francisco López de Gómara

miércoles, 23 de julio de 2008

Descubrimiento de la mar del Sur

Fuente:Vasco Núñez de Balboa. Wikipedia
Historia General de las Indias

LXII
Descubrimiento de la mar del Sur
"Dejó Balboa allí en Cuareca los enfermos y cansados, y con sesenta y siete que recios estaban subió una gran sierra, de cuya cumbre se parecía la mar austral, según las guías decían. Un poco antes de llegar arriba mandó parar el escuadrón y corrió a lo alto. Miró hacia mediodía, vio la mar, y en viéndola arrodillóse en tierra y alabó al Señor, que le hacía tal merced. Llamó los compañeros, mostróles la mar, y díjoles: "Veis allí, amigos míos, lo que mucho deseábamos. Demos gracias a Dios, que tanto bien y honra nos ha guardado y dado. Pidámosle por merced nos ayude y guíe a conquistar esta tierra y nueva mar que descubrimos y que nunca jamás cristiano la vio, para predicar en ella el santo Evangelio y bautismo, y vosotros sed lo que soléis, y seguidme; que con favor de Cristo seréis los más ricos españoles que a Indias han pasado, haréis el mayor servicio a vuestro rey que nunca vasallo hizo a señor, y habréis la honra y prez de cuanto por aquí se descubriere, conquistare y convirtiere a nuestra fe católica". Todos los otros españoles que con él iban hicieron oración a Dios, dándole muchas gracias. Abrazaron a Balboa, prometiendo de no faltarle. No cabían de gozo por haber hallado aquel mar. Y a la verdad, ellos tenían razón de gozarse mucho, por ser los primeros que lo descubrían y que hacían tan señalado servicio a su príncipe, y por abrir camino para traer a España tanto oro y riquezas cuantas después acá se han traído del Perú. Quedaron maravillados los indios de aquella alegre novedad, y más cuando vieron los muchos montones de piedras que hacían con su ayuda, en señal de posesión y memoria. Vio Balboa la mar del Sur a los 25 de setiembre del año de 13, antes de mediodía."
Historia General de las Indias
Francisco López de Gómara