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miércoles, 5 de febrero de 2020

Leer para hacer amigos

Odilon Redon. Le liseur. (El lector).

Cuando alguien es arisco y no se atreve a abordar a la gente, como uno a quien yo conozco, las novelas son ideales. Para los grandes lectores, los personajes de las novelas llegan a ser más reales que las personas de la vida. Piensan con frecuencia en ellos, los visitan en los libros, los quieren mucho, a menudo los echan de menos, a veces los molestan, o sea, unos amigos. Con una leve diferencia, que estos amigos imaginarios no ocultan nada. Por eso son los únicos que nunca nos traicionan, piensan los grandes lectores, que se olvidan algunas veces de arriesgarse a vivir.

Traducción de Elena M. Cano e Íñigo Sánchez-Paños

¿Por qué leer? (2011)
Charles Dantzig

Leer para hacer amigos

Odilon Redon. Le liseur. (El lector).

Cuando alguien es arisco y no se atreve a abordar a la gente, como uno a quien yo conozco, las novelas son ideales. Para los grandes lectores, los personajes de las novelas llegan a ser más reales que las personas de la vida. Piensan con frecuencia en ellos, los visitan en los libros, los quieren mucho, a menudo los echan de menos, a veces los molestan, o sea, unos amigos. Con una leve diferencia, que estos amigos imaginarios no ocultan nada. Por eso son los únicos que nunca nos traicionan, piensan los grandes lectores, que se olvidan algunas veces de arriesgarse a vivir.

Traducción de Elena M. Cano e Íñigo Sánchez-Paños

¿Por qué leer? (2011)
Charles Dantzig

jueves, 31 de diciembre de 2015

Leer por la oscuridad

Vladimir Tsarev. La lectora dormida.

Todo se liberó. Leí. Leí y me pareció ver la luz. Solo duró un instante. Lo que había visto y percibido eran sobre todo las luces, en el sentido dieciochesco del término. ¿Para qué leer? Para ser menos obtuso, perder los prejuicios, comprender. ¿Para qué leer? Para comprender a los obtusos, a los que tienen prejuicios y les gusta no comprender. La oscuridad es útil para conocer. Voluntariamente o no, forma parte de la literatura. Puede decirse que es una de sus peculiaridades y una de sus cualidades. Los escritores son sin duda los únicos literatos que no postulan la pureza, la perfección, la rectitud, e incluso convierten esa carencia en elemento importante de lo que son, sin que ello sea, salvo en el caso de Rousseau, elemento de orgullo. Se lee para ver en los demás los defectos que nos hemos ocultado a nosotros mismos.

Traducción de Elena M. Cano e Íñigo Sánchez-Paños

¿Por qué leer? (2011)
Charles Dantzig

jueves, 17 de septiembre de 2015

El lugar donde se lee

Leyendo a la luz de una vela. Rovaniemi, Finlandia, 1948. Fotografía de Werner Bischof.

A solas se encuentra todo lector cuando lee, aún sabiendo que otros existen y rozándolos con tacto, cada uno en su propio recogimiento y deferente hacia el recogimiento de los demás (en realidad, por una especie de indiferencia puntillosa: ¡no vaya a ser que vengan a distraerlo!), semejantes a monjes que viven juntos sin molestarse nunca, asamblea ideal en el interior de la sociedad, ya de por sí demasiado precipitada como para perder el tiempo con ellos, y tolerándolos, con el desdén que puede haber en la tolerancia.

Existieron la Edad de Piedra, la Edad del Hierro y la Edad Literaria. Esta, muy reciente en la historia de la humanidad y muy poco extendida sobre la Tierra, vio como una discreta cofradía pudo establecerse sin que la persiguieran demasiado. En el primer programa de telerrealidad del mundo, el «Loft», en el que podía verse de todo, desde comer hasta follar, solo estaba prohibida una cosa: la lectura. Productores que sabían muy bien lo que es un público no quisieron contrariar al suyo emitiendo tan exasperante práctica.
La lectura nos extrae. Creo que sería contradictorio con respecto a su naturaleza que nos dejara acordarnos con exactitud del momento y del lugar en que la hicimos. La lectura es ese instante de eternidad simultáneamente sentido por algunos solitarios en el espacio inmaterial y un poco raro al que podríamos llamar espíritu.

Traducción de Elena M. Cano e Íñigo Sánchez-Paños

¿Por qué leer?
Charles Dantzig

domingo, 31 de mayo de 2015

El lugar donde se lee

André Kertész. El lector, 1974.

A solas se encuentra todo lector cuando lee, aun sabiendo que otros existen y rozándolos con tacto, cada uno en su propio recogimiento y deferente hacia el recogimiento de los demás (en realidad, por una especie de indiferencia puntillosa: ¡no vaya a ser que vengan a distraerlo!), semejantes a monjes que viven juntos sin molestarse nunca, asamblea ideal en el interior de la sociedad, ya de por sí demasiado precipitada como para perder el tiempo con ellos, y tolerándolos, con el desdén que puede haber en la tolerancia. Los grandes lectores son monstruos. Inofensivos, por otra parte, aunque hasta cierto punto, a partir del cual reivindicaran prestigio y dejaran de hacerse los modestos. Que no olviden que son minoritarios.

La lectura nos extrae. Creo que sería contradictorio con respecto a su naturaleza que nos dejara acordarnos con exactitud del momento y del lugar en que la hicimos. La lectura es ese instante de eternidad simultáneamente sentido por algunos solitarios en el espacio inmaterial y un poco raro al que podríamos llamar espíritu.

Traducción de Elena M. Cano y Íñigo Sánchez-Paños

¿Por qué leer?
Charles Dantzig

jueves, 26 de febrero de 2015

Leer los pormenores de los libros

Scott Affleck. Como Adán.

La obra maestra solo es característica de sí misma. El escritor se ha elevado tanto a la categoría de héroe para escribirla que, en cierto modo, la ha escrito otro. Él más completo, más loco, arrebatado de pasión. Los detalles más pequeñitos son los que ponen de manifiesto la personalidad completa de los escritores. En un catáologo de venta de manuscritos (Piasa, noviembre de 2007), se encontraba una carta de Valery Larbaud que, desde Bruselas, escribía a Léon-Paul Fargue: "Vistas la avenida Louise y las nalgas de los rosales". Y eso no le reportaba nada más que el placer de escribirlo. La generosidad de un escritor se observa que prodiga su talento fuera de los libros.

Traducción de Elena M. Cano e Íñigo Sánchez-Paños

¿Por qué leer?
Charles Dantzig

sábado, 13 de diciembre de 2014

Inocencia del lector a favor de la lectura

Miles Hyman. Leyendo en verano, 2010.

Es fácil que me deje engañar por las obras de arte no literarias que muestran libros y discursos a favor de la lectura. Pero bueno, no porque todo el mundo lea libros en las películas de un cineasta es este más inteligente, no porque tal o cual candidato a una elección  se refiera a su infancia como "cuando éramos pobres pero teníamos libros" es más honrado o más capaz, y no sé lo que leía el niño de la calle Rivoli ni si es un niño interesante. La lectura no es, en tal caso, más que un buen signo.

Traducción de Elena M. Cano e Íñigo Sánchez-Paños

¿Por qué leer? (2010)
Charles Dantzig