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sábado, 21 de noviembre de 2009

Cómo fue muerto el grand ladrón Caco en el Monte Aventino



Sebald Beham:Hercules killing Cacus at his cave. Fuente: Wikipedia
Los doce trabajos de Hércules
Capítulo diez
Cómo fue muerto el grand ladrón Caco en el Monte Aventino
Estado de discípulo.
Fue el décimo trabajo de Hércules quando mató el grand ladrón llamado Caco que morava en el Monte Aventino, cuya historia Virgilio en el ocho libro de las Eneydas y Ovidio en el libro de Fautos han mencionado y otros pohetas de los quales sumariamente y concorde tomando la historia es tal..
......
Pensando en este fecho el muy cuerdo y entendido Hércules, conosció que por algund engaño o manera no acostumbrada eran de allí levados en guisa que rastro no fiziesen, ca bien veýa que por sí mismos ni devían ni podían de allí ser ydos, pues no parescían pisadas de salida. E luego tomó sospecha del ladrón Caco entendiendo que por la divinidad de su padre avería dado obra en sotileza de aquel furto y los avía encerrado o ascondido en la su cueva de la qual por fama muchas y diversas cosas aseñaladas avía oýdo y sabido. E no sabiendo en qual parte del monte era, engenió de poner terneras y becerras enderredor del monte y algunos de los fijos de las furtadas bacas y los otros apartados de sus madres teniéndolos aý tanto que llegase la ora y pasase en que solían la maternal leche rescebir por que mugiesen o gemiesen y al son de sus bozes las ascondidas vacas respondiesen. Así fue fecho y sentido de la vacuna respuesta a cuyo tino Hércules falló la cueva a do entrar no pudo. Luego por una grande losa y pesada que el ladrón Caco ante la boca por defenderse avía puesto, subió Hércules encima de la cueva y arrancó un grande árbol que en derecho de la cueva muy raygado y encima della estava. E por allí cabando derecho en manera de ancho pozo, descubrió y aforado la cubierta de la cueva. Ésta fue la primera vez que el ayre claro entró en aquella escuera cueva. Veyendo esto Caco que dentro estava, usó de la paternal arte lançando fuego y fumo por la boca, el qual subía muy espeso por la abertura fecha con entención de embargar la antrada de Hércules. Hércules no dubdó saltar en la cueva y llegar al cruel ladrón Caco con la su fuerte maça feriéndolo tanto que lo mató, que defender no se pudo. Así falló sus bueys y los cobró y demás libró las partes de Romania por la muerte de Caco por la qual aprensión que el dicho Caco les fazía. Dio reposo al rey Enadro que era venido con la su madre Carlenca de las partes de Grecia y moró en aquel lugar. Por este beneficio el rey Enadro celebrava fiesta aquel día en que fue, cada año, a honrra de Hércules por aquel vencimiento y libramiento [todavía]de allí adelante, segund Virgilio en el qual lugar más cercano alegándolo afirma y demuestra.
 Los doce trabajos de Hércules
(Edición de Eva Soler Sasera)
Enrique de Villena

jueves, 16 de julio de 2009

Cómo el gigante Antheo fue derribado y muerto

Sebald Beham: Hércules y el Gigante Antheo. Fuente:Wikipedia
Los doce trabajos de Hércules
Capítulo nueve
Cómo el gigante Antheo fue derribado y muerto
Estado de maestro.
Fue el noveno trabajo de Hércules quando luchó con Antheo el gigante y lo venció y mató.
Esta historia ha en sus libros puesto singular y elegantemente Lucano en el iiij libro y pone la historia concordablemente por esta guisa: fue un grand gigante en África llamado Antheo que por su fuerça vencía las fieras vestias. Caçava a mano los bravos leones y los osos fieros afogava entre sus braços. E avía por morada una grand cueva cuyas alturas y anchuras se estendían tanto que más templo que cueva parescía. Este Antheo gastava y comía toda aquella región, no solamente las bestias más aún los ombres, ocupando con violencia la señoría de Libia. Éste desviava de los más continuos puertos los mercadores y mareantes. No aviendo llena seguridad ni podiendo d’él confiar que muchas vezes y a muchos la fee y segurança fallescido avía, cesava por ende el contractar y meneo de la mercaduría. Éste no consentía castigos ni consejos y aborrescía los estudios y ombres de sciencia y mucho más de buenas costumbres. Tanta inhumanidad usó que ovo lugar que las escuelas peresciesen y los buenos usos no fuesen en plática. Tanto duró el mal fazer deste que la fama dello se estendió por el mundo fasta la noticia o sabiduría de Hércules venir que abominava y aborrescía las bestiales costumbres. Onde por quitar del mundo tan peligroso embargo y esquivar tan raygado mal pasó en África no dubdando el no cierto camino del mar ni el grand apartamiento de la tierra y el calor sobejano que en ella faze y mucho menos la fuerça de Antheo. Antes confiava aquella seguramente sobrar. Así andubo fasta que pervinor allegó a las riberas de Libia con viento suave y tiempo seguro. E tomada tierra o salido en ella, luego sin miedo fue /fo. XVIII r/ a la grand cueva do el gigante Antheo morava. El qual sintiendo el ruydo de la venida de Hércules y de sus gentes, salió fuera cuydando que fuesen bestias de las que él usava devorar o comer e visto el nuevo a el ombre Hércules menospreciólo, maravillándose de su venida y osadía. Hércules, por el su atrevimiento no dexó luego de se abrasçar fuerte con el dicho Antheo con catadura sañuda y corasçón esforçado, cuydándose Antheo muy aína a Hércules pudiese comer y falló embargo y guarnido de fuerça contradizimiento en la su reziedumbre. Duró grande parte del día en luchar y aún no se conoscía qual dellos avía lo mejor. A la fin Hércules començó a sobrar al gigante Antheo en tanto que ya por fuerça contradezir no lo podía. Entonce usó de su engaño manera y propiedad, así como aquel que era fijo de la tierra della y por ella engendrado y concebido, aviendo por eso tal virtud que toda hora que tañía la tierra con su mano, segund algunos dizen, recobrava nueva fuerça y perdía todo cansamiento. Así fue entonces faziéndose cahedizo, tañió la tierra con sus manos. E cresció en él la fuerça en tal guisa que, quando Hércules cuydava a verlo ya alcançando, fallólo con nueva fuerça, de que fue maravillado, no sabiendo la razón o caso. Esto fizo Antheo por algunas vezes fasta que Hércules entendió que adrede se dexava caher y por eso cobrava la fuerça tañiendo la tierra madre suya. Abraçólo por la cinta o costado y alcançó de tierra dexándole caher de espaldas, teñiendo a Antheo encima de sí, en manera que a la tierra llegar no pudiese. Así teniéndolo apretólo tan fuertemente por luengo espacio que le fizo perder la vida apartando la diabólica ánima de aquel tan iniquo y disforme cuerpo. Así fue librado aquel reyno y tierra de la angustia en que Antheo el gigante la tenía y después por Hércules retornada y restituída a la civilidad del bevir. De allí adelante, los libianos ovieron este trabajo en grand reverencia y recordación de Hércules de quien tanto rescebido avían beneficio escriviéndolo en sus historias a consolación de los sucessores.
Los doce trabajos de Hércules
(Edición de Eva Soler Sasera)
Enrique de Villena

domingo, 12 de julio de 2009

Cómo Atheleo el gigante fue vencido y sobrado de Hércules

Fuente:Enrique de Villena, Los doze trabajos de Hércules, Burgos, Juan de Burgos, 1499
Los doce trabajos de Hércules
Capítulo ocho
Cómo Atheleo el gigante fue vencido y sobrado de Hércules.
Historia nuda.
La historia desto pone Ovidio por fermosas palabras en el noveno libro de su Metamorphoseos. La sustancia de la qual es que levándose Hércules a Deamira, fija del rey Heneo, falló entre la principal tierra y Calidonia el grande gigante Atheleo el qual començó de quitarle la dicha Deamira en cuyo defendimiento Hércules se combatió con él. E duró mucho entre ellos la muy dura batalla y a la fin veyendo Atheleo que Hércules lo sobrava, usó de los sus encantamientos en que mucho sabía convertiéndose en forma de fiero espantable por terror y poner miedo a Hércules y le fazer fuir silvando y moviendo la serpentina lengua con todos los otros convenientes y gestos que verdadera sierpe así grande podría y sabría fazer. Por todo eso el virtuoso Hércules no turbado corrió a la garganta de la nueva sierpe apretándola con grand fuerça para la afogar. Entonce viendo Atheleo que aquesta transformación no le valía tornóse en forma de toro grande y muy bravo. Con atrevimiento fiero y denodado, fue a Hércules creyendo no lo osase esperar. E la constancia y firmeza hercolina no dubdó el mentiroso y contrafecho esperar, así como desdeñó la presente sierpe y no real. Abraçándose con él tomolo por los cuernos bolviéndolo con tanta fuerça que el uno dellos le arrancó y por esta manera lo venció y se rrindió. Hércules, después desta victoria, presentó aquel cuerno al y en el templo de la deesa Copia por recordança y abto tan cavalleril y aseñalado y dende pasó con Deamira la qual después ovo por muger.
......
Verdad.
E la verdad de la historia segund Fulgencio en la su Methología afirma es tal: Hércules, oyendo que el rey Heneo avía una fija muy virtuosa nombrada Deamira, fue allá y demandóla al dicho rey por muger y óvola llevándola consigo. E quando pasó por sus jornadas por Calidonia que es una provincia muy fértil y abondosa al presente en los fines de Grecia, la qual entonces era destruyda y despoblada por razón del río Atheleo, que por allí pasava, y a él Hércules llegando no pudo pasar con su muger y gentes que venía crescido. E por todo eso el valeroso Hércules no dexó de entrar y provar el paso y falló embargo o enpacho en la fuerça del dicho río. Por eso dizen que se combatió con él. E llámanle gigante porque era mayor de los otros ríos y Gigantes. Pone que se mudó en figura de sierpe por el crescimiento que fizo andando en bueltas y torçido según va la sierpe. Entonce la quiso Hércules afogar provando de lo tomar faziéndole tesuda represa y podiese de yuso pasar no solamente él en aquella hora, mas los de allí adelante por aí fazientes camino. E fecha, el río sobrepujando vino con mayor fuerça quebrando y levando toda la parada. E por esto pusieron que tomó forma de toro y tanto fue la fortuna que se partió en dos braços no cabiendo la agua todo por donde primero pasar solía. Estos son los cuernos del toro que fezieron mención. Avisándose el virtuoso Hércules deste aparatamiento fizo afondado lugar por do el uno de aquestos braços pudiese [todavía]correr y aunque el río se abaxase, viniese por allí la [mitad]del agua. E así quitó y quebró él un cuerno en tanto que de allí ayuso no pudo nuzir por no venir todo junto ni pudo gastar la encontrada tierra de Calidonia. Antes de aquel braço que Hércules apartó se regó después toda Calidonia y aboondó en fructos [copiosamente]. Así fue consagrado a la deesa Copia, es a saber, dado en abundancia fertilidad y cultura o labrança de Calidonia. Esto fue escripto por memoria y loor del virtuoso Hércules que tanto beneficio dio a aquella provincia mostrándose [realmente]e de fecho amador del bien común y poblador del mundo y apartando los fallescimientos o embargos.
Los doce trabajos de Hércules
(Edición de Eva Soler Sasera)
Enrique de Villena

lunes, 1 de junio de 2009

Hércules y la Hidra de Lerna

Sebald Beham: Hércules y la Hidra de Lerna
Los doce trabajos de Hércules
Capítulo siete
Cómo la ydra que avía muchas cabeças fue vencida.
Fue el seteno trabajo quando vencióla y se apoderó en la serpiente que se llamava ydra guarnescida de muchas cabeças. La qual destruía las encontradas y partes de aquella región venenando y corropiendo el ayre sorviendo y destruyendo los animales y los fructos de la tierra.
Historia nuda.
La historia es puesta así. En Grecia era un lugar paludoso y encharcado en manera de tramadal que se llamava por los de aquella comarca lerne, donde avía una sierpe de estraña figura con muchas cabeças a la qual dezía ydra. E avía tal natura que por una cabeça de aquellas que le fuese tajada le nascían tres, en manera que quanto más trabajavan en su muerte los que la querían acabar por tajamiento de aquellas cabeças. E por cada cabeça que le crescía ella usava de nuevas fuerças y más dañosos enpecimientos. En tanto que los habitantes de aquella región no podían sobrelevar tanto enbargo ni templar tan poderoso mal. Por eso acordaron de yr a otras partes a buscar su vida y dexar la su propria tierra pues labrar no la podían, ni aun los [salvajes]fructos coger y mucho menos los de los sus muertos asconder en su sepultura. Todos los engaños, fuerças y parancas y amparanças ya provadas contra la dicha sierpe sin fructo o tormento, no aviendo reposo para tomar entre sí ni algund tiempo del danño le era en remedio y aliviamiento. E así, desesperados, fueron por muchas tierras buscando la vida y consejo de tan pestífero o esquivo mal podían ser librados o a lo menos aver algund espacio para morar y tornar en o a la patria o morada o tierra suya a la qual la natura y natural amor mucho los inclinava.
Aconteció por el dicho buscar que oyeron la fama del dicho Hércules que por su virtud por todo el mundo era nombrado, mayormente [porque]esparzía y derramava tales nocimientos del mundo do quier que él supiese, por dar reposo a los pueblos y acrescentar la población de la tierra. Allegaron y con esperança fueron a él por longura de días, aspereza y eternidad de fraguosos caminos. Contáronle la amarga fuerça del su exilio y apartamiento y la causa espantable del su desterramiento. En todo, Hércules desque los ovo oýdo movido de animosidad piadosa y de piedad animoso fue con ellos al dicho lugar confiando en su virtud jamás no vencida con voluntad de sobrar la venenosa serpiente. E quando fue allá asaz estovo maravillado de la vista de la serpiente por su desvariada figura y muchedumbre de ponçoñosas cabeças. Tanto eso no dubdó provar por tajamiento si podiera aquellas cabeças derribar que cuydando que otras nuevas cobrase el ponçoñoso poderío, las que quedasen serían de tajar acabadas. Mas la natura y propiedad singular desconviniente de la dicha ydra, obrando de su condición, quanto más Hércules se apresurava en tajar las serpentinas cabeças, las renovadas y siguientemente nascidas más aýna cobravan fuerça y con mayor fuerça y mayor poder obrando doblava el defendimiento. Veyendo el dicho Hércules que por aquella manera ofender la engañosa ydra no podía, no falesció consejo al su ingenio muy claro mandando traer muchedumbre de leña ordenaron en manera de muro enderredor. Lançó grand fuego y levantó grandes llamas que paresció al cielo llegasen. Así fue ardida la fiera sierpe y toda la espesedumbre del reyno y yervas de aquel lugar do ella se ascondía y morava. Fueron por el sotil fuego y la muchedumbre y quasi sin cuenta cabeças en ceniza convertidas en uno, que no podieron ser tajadas subcesivamente por la dura espada. E en esta manera ovieron reposo los de allí moradores por el de Hércules beneficio a cuyo loor esto fue acordado.
Los doce trabajos de Hércules
(Edición de Eva Soler Sasera)
Enrique de Villena

sábado, 16 de mayo de 2009

Hércules y las yeguas de Diómedes

Johann Gottfried Schadow:Hércules y las yeguas de Diómedes, relieve en terracota, 1790.
Fuente: Wikipedia


Los doce trabajos de Hércules
Capítulo seís
Cómo fue la crueldad de Diómedes castigada y penada en él mesmo.
Fue el sexto trabajo de Hércules quando por la crueldad de Diómedes, rey de Tracia, refrenó aquella, [siquier] le puso fin dando carne humana a los sus cavallos por vianda.

Historia nuda.

La fictión por los poetas desto fue así ordenada. Diómedes tornando del cerco de Troya, como en su reyno no fuese rescebido, fue a Tracia y seyendo rey della diose al reposo y ociosidad. Después de la vitoria alcançando estado real, imperándose y ocupando en tener gran estado usava mayormente en muchedumbre de cavallos y muy fermosos y tanto que por los engordar y dar fuerça dávales a comer humana carne. E por que dello oviesen abondo, mandó a cierta gente de armas estar por los caminos y pasos que tomasen [qualesquier] personas que fallasen [trayéndolos] para cevar y criar y engordar los sus cavallos deziéndoles que quando no fallasen de estas tales viandas tomasen de los de su reyno. E los mandava así cruelmente despedaçar como si fuesen salvajes bestias para otra cosa no aprovechables sino al criamiento y manjar de sus cavallos. Tanto duró aquesta cruel y fiera manera fasta que se estendió la fama por las cercanas y vezinas cibdades y regiones y no osavan pasar de los moradores alguno dellos por el reyno de Grecia. E los del reyno cada día se ivan fuyendo en grand número [desamparando] su tierra y los proprios bienes y eredades por temor [siquiera] miedo del inhumano y cruel Diómedes.
Alguno dellos, sabiendo que Hércules zelador del bien común virtuoso y provado cavallero contrariava y corregía por el mundo tales mostruosidades y maneras desaguisadas do quier que lo sabía a Juno, invocaron demandando la su ayuda presentándole por la [información] acabada la piadosa y miserable visitación y destruyción del noble reyno de Tracia que antes de aquellas cosas solía ser complidamente poblado, abondoso [y] resplandeciente entre todos los reynos de Grecia. Entonce Hércules, movido por valiente coraçón provocado a la piadosa quexa, doliéndose de tan grand reyno, fue poderosamente al reyno de Tracia y tomó al rey Diómedes tajando y partiendo por menudas partes sus carnes y diolas a comer a los sus cavallos por vengança y pena a quien el dicho rey avía fecho inhumanamente carne de tantos hombres comer sin medida. E después mató los dichos cavallos y partiólos por miembros apartados lançándolos en desviados lugares por que no quedase exemplo de tan no oída fasta entonces abusión.
Los doce trabajos de Hércules
(Edición de Eva Soler Sasera)
Enrique de Villena

martes, 5 de mayo de 2009

Hércules y el can Cervero

Sebald Beham:Hércules capturando a Cerbero. Fuente:Wikipedia
Los doce trabajos de Hércules
Capítulo cinco
Cómo el can Cervero fue sacado del infierno y atado
Fue el quinto trabajo de Hércules quando sacó el Cervero can del infierno, domándolo y atándolo por y a defendimiento de sus compañeros Teseo y Periteo, que con él eran.

Historia nuda.
Esta fue una fermosa y de grand fructo fictión por los poetas en la forma y manera seguiente puesta. Entre ellos cuéntanlas muy bien Ovidio en el su Metamorfoseos afirmando que la desa Ceres estando en el reyno de Cecilia al pie del Mongibel aquel año seyendo el tiempo del estío la su fija Proserpina andava con otras donzellas que eran en su compañía por los fermosos y iguales prados cogiendo de las flores que los guarnecían. E así andando Proserpina se alongó de la compañía. E fue vista por Pluto, príncipe del infierno. E codicióla por su fermosura, tanto que salió de Mongibel y la tomó. Otros dicen que fendió la tierra y salió por aquella fendidura, mostrándose y tomó por fuerça a Proserpina y levósela a la fondura de los infiernos para se casar con ella. E quedó el mundo menguado de los dioses, esto es, que no avía quedado otra persona del divinal estado y linaje sino Proserpina y su madre Ceres, que en el mundo dexó. Sola Proserpina era convenible para ser juntada en casamiento y produzir estado divinal. La divinal Proserpina muchos nobles mancebos y de grandes linajes en Grecia demandavan, entre los quales Teseo muy fermoso que era ya en hedad matrimonial y no quería con otra muger casarse, sino que descendiese del verdadero linaje y derecho de los dioses. E, buscando tal, supo que no avía otra quedado para con quien casar pudiese, salvo Proserpina, que en cuerpo y en ánima era levada a los infiernos. E por esto pensó en su coraçón que descendiese a las infernales fonduras y sacase dende y librase a la dicha Proserpina para se juntar en casamiento con ella.
Con este talante, pensando el grand peligro que era en la entrada del dicho lugar, sólo tomó por compañero a Periteo, mancebo esso mesmo y de grand osadía para tal fecho. E ansí andudieron persiguiendo la dicha Proserpina presa y informáronse como y por donde avían de ir. E supieron que en la entrada del infierno havía un can llamado Cervero muy grande con tres caveças, el qual guardava la puerta y comía y desmembrava a los querientes entrar. Por esta razón, Teseo y Periteo rogaron al fuerte Hércules que quisiese con ellos descender defendiéndolos si menester fuese del dicho can fasta entonces no vencido. Hércules, domador de las fieras bestias, satisfaciendo la necesidad y ruegos de aquellos doliéndose si peligrasen, con ellos a los infiernos no dubdó descender. Así, andando en una vía y de un coraçón, quando fueron a la entrada de la infernal cibdad, el can espantable devoró y comió a Periteo que se adelantó mucho no esperando a los otros para entrar. E oviera eso mismo comido y muerto a Teseo [si no]fuera por Hércules que le ayudó [abraçándose]con el sañoso can Cervero. E, sobrándolo, sacólo fuera de la escura morada mostrándolo a la luz atado en fuerte cadena. E esto fue recordado y escripto en las y entre las de Hércules victorias.
Los doce trabajos de Hércules
(Edición de Eva Soler Sasera)
Enrique de Villena

viernes, 10 de abril de 2009

Cuando Ércules ganó la mançana de oro

Hércules y Atlas. Fuente www.hellenica.de
Los doce trabajos de Hércules
Capítulo Cuarto
El cuarto trabajo fue cuando Ércules ganó la mançana de oro guardada por el valiente dragón. Aquesta es una ficçión o figura por los poetas puesta e mucho comendada atal.
Fue un rey en las partes de Libia al cual dezían Atalante; e por habundança de riquezas, ordenó a su deleite un vergel cuyos árboles e fructos todos eran de oro, ençerrado de çerca muy artifiçiosa e fermosa. En el medio de aqueste vergel era un árbol más alto e mejor paresçiente que los otros; e allí era la más fermosa e de mayor valía mançana, a cuyo defendimiento un dragón grande de cuerpo e fiero en vista estava embuelto en aquel tronco de aquel árbol. Éste siempre velava por que alguno la mançana cojer non pudiese que con él non pelease. Todo este vergel a tres donzellas era encomendado, e ellas guardavan la puerta. Dezíanles espéridas, por ser fijas de Espero, hermano que fue de Atalante.
Estas cosas sabiendo Ércules e oyendo por çertidumbre, fue en Libia al lugar do era el dicho vergel e, contentadas e bueltas a su voluntad por continuados ruegos e dulçes palabras las espérides, entró en el maravilloso vergel, non deteniéndose en los menores árboles fasta que llegó al medio, onde vio el muy alto árbol e preçioso. Non espantándose nin dubdando d'él e al velante dragón, antes aquél e con él derribando e peleando lo vençió. E tomó del árbol la rica mançana e presentóla a Euristeo, rey de los argólicos, ennoblesçiendo d'él toda aquella región. De aqueste trabajo faze mençión Lucano en el su noveno libro; e muchos poetas han alabado aquesta ficçión.
La alegoría de la cual es tal. La tierra de Libia es o se estiende la e por nuestra humanidat, seca e arenosa, pero dispuesta a produzir maravillosos fructos. En la cual el omne sabio, entendido por Atalante, que es señor d'ella, planta la huerta de diversas o departidas sçiençias, siquiera saberes, que produzen fructos de oro por exçelençia o mejoría. En el medio de aquéllas es ell alto árbol de philosofía, en el cual se cría el mayor e el mejor fruto, guardado por la intricaçión e subtileza, entendida por el dragón velante todavía, ca en alguna ora non puede ser fallada aí negligençia, entendida por el dormir. Es guardada la huerta por las tres donzellas espérides, que son inteligençia, memoria e elocuençia. Es çerrado de muro o çerca este vergel, a demostrar la ordinaçión e çiertas reglas que lo çircundan. En él non se puede entrar si non por la puerta, que se entiende por los çiertos prinçipios e propios, que dan entrada e son puerta de saber.
Oyendo esto Ércules, que es el deseoso de saber, va en aquellas partes, es a saber sigue los estudios e apazigua las dichas donzellas, dándose al entender, membrar e demostrar lo aprendido. Así entra en el çercado e nombrado vergel. E non queda nin se detiene en los menores árboles, que son los menores saberes, fasta que viene al medio, onde es el nasçimiento del saber e comienço d'él. En esta guisa, con trabajo continuado, vençe la rudidat suya que le embarga o vieda coger la mançana de tanto presçio. E así toma los verdaderos prinçipios e cognosçe las çiertas fines. E después presenta aquella mançana al su enseñador o maestro, que tiene lugar de rey çerca d'él rigiéndolo. E esto faze por que lo çertifique e aprueve, alumbrando o esclareçiendo por ende toda la región de los aprendientes, faziendo cresçer el su desseo e asegurando la su esperança.
Los doce trabajos de Hércules
Enrique de Villena

martes, 24 de marzo de 2009

Hércules y las Arpías

Hércules y las arpías. Gloria de los Barberini de Pietro da Cortona. (Detalle)
Fuente: Araldo de Luca. Corbis.
Los doce trabajos de Hércules
Capítulo Tercero
El terçero trabajo passó Ércules desechando e apartando las arpías de la mesa del rey Phineo, encogiendo aquéllas en las islas Trofeas, allí do las falló Eneas, segúnd Vergilio en el terçero libro de las Eneidas cuenta. E aquesto, de muchos doctores cogido e istoriales, contesçió así como se sigue.
Fue un rey en Greçia nombrado Phineo e ovo dos mugeres; de la primera tenía fijos e de la segunda non. Aquella segunda, como madrastra, aborresçía los fijos de la primera e buscava muchos achaques por los poner en culpa e fazer caer en yerro, tanto que un día les dixo a cada uno d'ellos apartadamente que durmiesse con ella. E cada uno d'ellos, fiel a su padre, negó de lo fazer e, demás, contáronlo al dicho su padre. E aquesto negó muy desvergonçadamente la madrastra, encargando a los alnados que ellos quisieran cometer aquel yerro, quexándose al marido e afrontándolo de castigo. E Fineo, vençido e más verdaderamente engañado por las palabras compuestas de la muger, conçibió ira contra los proprios fijos non culpables, çegándolos de la corporal vista.
En vengança de aqueste tal fecho fueron los dioses muy irados contra Fineo, penándolo de tanta culpa por esa mesma guisa, e priváronlo de la vista, segúnd él a sus fijos privado avía, que eran inoçentes. E añadieron más a la pena, que las aves infernales, que son dichas arpías, asechasen todavía la mesa del rey Fineo ya dicho, ensuziando aquélla en la ora del su comer con sus inmundiçias e arrebatando las viandas de la real mesa. E con esta quexa e angostura lo fazían bevir en tristeza de vida e más verdaderamente muerte alongada.
La figura de aquestas arpías, segúnd los poetas, es tal: que an la faz virginal, es a saber de fermosa donzella e son aladas en el cuerpo e cubiertas de pluma e tienen los pies armados de agudas uñas, la boca amarilla por fambre. E por mucho que coman, jamás non se fartan.
Sabiendo el virtuoso Ércules qu'el estado de tan alto rey era dinigrado o escuresçido, siquiere amenguado e la su vida nubilada e en cuidado detenida, fue a aquellas partes. E saeteando las dichas arpías con el su poderoso arco, lançólas de la casa o palaçio e del regno de Phineo. Las cuales, non seguras en algunt logar por la erculina temor, se reçeptaron o ençerraron en las islas dichas Trofeas. E los dioses, acatando aqueste acto, movidos de piedat, restituyeron o fizieron cobrar el benefiçio del veer el rey Fineo e a los sus fijos eso mesmo. E así fue librado de tanta pressura el rey Fineo por Ércules, a cuya memoria e alabança fue en las istorias este canonizado, si quiere aprovado en buen enxemplo, trabajo digno de grand recordaçión e loor.
Los doce trabajos de Hércules
Enrique de Villena

jueves, 5 de marzo de 2009

Hércules y el león de Nemea

Sebald Beham: Hércules y el león de Nemea
Los doce trabajos de Hércules
Capítulo Segundo
El segundo trabajo fue cuando Ércules mató el león en la selva o montaña espessa de árboles nombrada por los de aquel tiempo Nemea. De aquesto fabla Boeçio e muchos istoriales e poetas, por cuya concordia paresçe que sin ficçión contesçió en la que se sigue manera.
Es en Greçia una grant selva o espessura de árboles antigua e espantable, esquiva e non abitada, áspera de peñas e foyada de cuevas, sombrosa e oscura, dicha Nemea, acompañada de fieras e salvajes bestias, entre las cuales avía un león muy grande e bravo, gastador de los pobladores e de allí vezinos. Por miedo del cual los viandantes desamparavan los caminos que pasavan çerca de aquel lugar. E labradores con los bueyes mansos non osavan rebolver la dura tierra nin encomendar las simientes al labrado campo. Los pastores dexavan sus ganados sin osarlos bolver cuando se llegavan a aquel lugar. E los moradores en las caserías e aldeas dexavan su labrança, ençerrándose en el fuerte muro de los mayores logares, recogéndose en las fortalezas e casas altas. Tanto era el temor que del dicho león, e non menos dapño, avido e conçebido avían.
Oyendo esto el virtuoso e valiente cavallero Ércules, acorrió e ayudó al hermamiento e daño que resçibién los de aquella tierra, non aviendo miedo, maguer oyera dezir de otros muchos cavalleros que de ante d'él avían dubdado matar el león dicho, e aún algunos que lo provaron fenesçieron í sus días e entre los dientes del cruel león la suya sin defensión perdieron rebatadamente vida. Antes con virtud non sobrada andovo a la silva dicha buscando el espantable león, combidándolo viniese a él por bozes e amenazas, fasta que llegó a la dura cueva onde el cruel león se reçebtava o estava.
El cual prestamente salió contra él con salto liviano, mostrando las corvadas uñas, los ojos bermejos e sangrientos por muchiguada ira, las crines levantadas, rugiendo con boz desacordada e agra, esforçándose comer a Ércules, usando de tal vianda, es a saber de carne de omnes. Mas Ércules, que mucho mejor de dentro por virtud que de fuera por armas era guarnido, non dubdó el fiero esperar león, nin mudó el valiente propósito. A la fin, con su fuerte maça enclavada derribó el corporiento león e desnudó la piel de los sus miembros e fizo a sí d'ella vestidura bien adobada, que traía sobre las armas. E guarneçió las uñas e los dientes de oro de aquella piel por fermosura. E así se falla esculpido o entallado en algunas imágines de Hércules en las antigüedades de Greçia. Por esta manera fue librada aquella provinçia e fue a memoria e loor del dicho Ércules este trabajo istoriado.
Los doce trabajos de Hércules
Enrique de Villena

domingo, 1 de marzo de 2009

Los doce trabajos de Hércules

Sebald Beham: Hércules luchando contra los centauros
Los doce trabajos de Hércules
Capítulo Primero
Por diversas maneras la orden de aquestos trabajos han los auctores variado, algunos poniéndolos segúnd orden natural e de tiempo e otros segúnt orden artifiçial e de dignidat. E aprovada es la que Boeçio ha tenido en el su cuarto libro De consolaçión, en el metro final, siguiendo la orden de dignidat. E allí ha puesto qu'el primero trabajo fuese domar los çentauros. E por esso, siguiéndolo, aqueste trabajo porné primero en orden e asentaré como çimiento en este primero capítulo, contando la istoria, siquiera poética ficçión, que es tal.
Segúnd Ovidio en el su Metamorfóseos ha registrado, afírmase que fue un gigante a quien llamaron Uxio, el cual se enamoró de Juno, deessa del aire, fija de Saturno e madrastra de Ércules. Aqueste gigante, aviendo lugar e vagar, quiso con la dicha Juno carnalmente juntarse, mas non consintió ella nin por voluntad se inclinó al loco desseo de Uxio. Non embargante que se viese en poder de tal gigante en logar apartado, guardó con todo eso su honestad, defendiéndose non por fuerça corporal, mas por ingenio e presto consejo de muger entendida, formando en el aire imagen fantástica de muger en la niebla espessa que era entre Uxio e ella a figura de sí muy aína e caso sin tiempo por arte divinal. E aquesta imagen así formada acatando Uxio, cuidó que fuese la verdadera Juno que él amava. E así se juntó con aquella sombra, presumiendo usar carnalmente de Juno, que tanto cobdiçiado avía.
E por este juntamiento empreñóse aquella sombra o mentirosa figura por misterio e voluntad de la deessa. E non solamente conçibió, mas, llegado el tiempo común del parto, parió de una vegada, siquiera de un vientre, animales çiento, que de la çinta arriba avían figura humana e usavan de cavalleriles armas, e de la çinta ayuso avían forma cavallar pelosa e la cola cresçida, corriendo en dos pies con grant ligereza fasta se egualar con el curso de los arrebatados vientos en su correr.
Aquestos animales llamó aquella hedat çentauros. E éstos destruíen, gastavan e corrién con su esquiva desmesura bestial dissipando lo que ante sí fallavan e cuanto podién. Del número de los cuales fue Quirón, maestro de Archilles, e Neso, el que furtó a Dainira, e otros de quien los poethas fazen grant minçión.
Oyendo Ércules el daño que aquéstos en la tierra fazían, movido por favor de virtud e grandez de coraçón cavalleril, quiso empachar la grant osadía de aquéstos e refrenar el su viçioso atrevimiento. Zelando el bien de la patria común e el sosiego d'ella, non dubdó ponerse a peligro, peleando personalmente con los dichos çentauros, informado que por el su padre Uxio fue temptado corromper la su madrasta Juno, e por aquella cobdiçia en la figura mentirosa de la riuve engendró aquellos chimerinos o mezclados de diversas naturas animales, que embargavan la política vida del cuerpo místico de la cosa pública.
Aqueste Ércules, por la divinidat de su madrasta Juno ayudado en este caso, sobró los çentauros, fuera echándolos e encogendo en las ásperas selvas del monte Pelias; e por el su miedo escondidos en las oscuras cuevas del monte Ossee, non osando más tornar entre los omnes a quien daño fazían, dándose al uso del caçar las bestias fieras en las esquivas espesuras e desabitadas de Rodope. Fue así librada la tierra de tal subjecçión e daño por aqueste virtuoso cavallero Ércules, a remembrança del cual e gloria pusieron en las istorias los poetas aqueste trabajo; e aun a exemplo de los estonçes bivientes e de los que después avían de venir.
Los doce trabajos de Hércules
Enrique de Villena