"Toda aquella noche tuvimos un gran trajín para disponer lo necesario para el viaje.Unas cuantas embarcaciones con amigos del hacendado (entre ellos el señor Blandly) se acercaron a la nave para desearle una feliz travesía y un pronto regreso.En aquella oportunidad trabajé como nunca lo había hecho en el Almirante Benbow. Estaba ya exánime cuando, poco antes de que amaneciera, hizo sonar su silbato el contramaestre convocando a toda la tripulación para que acudiera al cabestrante. Aunque me hubiera hallado el doble de cansado, no hubiera dejado yo la cubierta.Todo lo que ocurría era nuevo y apasionante para mí: las órdenes emitidas secamente,el sonido estridente que hacía el silbato,los hombres que corrían afanosos guiándose a través del resplandor de las linternas..."
"La Isla del Tesoro"
R.L.Stevenson