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sábado, 23 de febrero de 2013

Pájaros perdidos

Rabindranaz Tagore, en Berlín, 1930, fotografiado por Georg Pahl.

1
PÁJAROS perdidos de verano vienen a mi ventana, cantan, y se van volando.
Y hojas amarillas de otoño, que no saben cantar, aletean y caen en ella, en un suspiro

6
SI de noche lloras por el sol no verás las estrellas.

34
¡NADIE da gracias al cauce seco del río por su pasado!

59
NO temáis nunca al instante, dice la voz de lo eterno.

75
LEEMOS mal el mundo, y decimos luego que nos engaña.

278
VIVIMOS en el mundo cuando lo amamos

Traducción de Zenobia Camprubí de Jiménez y Juan Ramón Jiménez

Pájaros perdidos (Sentimientos)
Rabindranaz Tagore

martes, 11 de septiembre de 2012

Recuerdos

Rabindranath Tagore. Recuerdos.

Las faldas en forma de terrazas, que atravesamos en jhampan, parecían estar en llamas con el esplendor de las floraciones primaverales. Todas las mañanas partíamos después de un desayuno de leche y pan, y antes de ponerse el sol llegábamos al bungalow siguiente, donde hallábamos abrigo para pasar la noche. Mis ojos no descansaban un minuto en todo el día, temerosos de perder el menor detalle. Cuando en un recodo del camino el bosque se hacía más denso en una garganta, de entre las sombras de los grandes árboles surgía una pequeña cascada semejante a una niña brincando a los pies de venerables ermitaños. Y cuando los portadores del jhampan recogían la carga para continuar el camino, mi corazón gritaba: ¿Por qué proseguir viaje? ¿Por qué no quedarnos aquí para siempre?.

Traducción de Zenobia Camprubí de Jiménez

Recuerdos
Rabindranath Tagore

viernes, 21 de mayo de 2010

Entrevisiones de Bengala

Rabindranath Tagore. Fuente : Life
SHELIDAH
12 de Diciembre de 1895

La otra tarde estuve leyendo un libro inglés de crítica, lleno de toda clase de discusiones sobre poesía, arte, belleza, etc. Según iba entrando en estas artificiales discusiones, mis facultades, cansadas, parecían vagabundear como por una región vacía.
La noche estaba bien entrada. Cerré el libro y lo dejé sobre la mesa. Después apagué la lámpara con la idea de irme a la cama. A través de las abiertas ventanas, la luna entró de pronto en la habitación. La pequeña luz de la lámpara me había estado iluminando débilmente como a un Mefistófeles; y esa tenue luz había desvanecido la infinita luz de la alegría procedente del amplio amor que es todo el mundo. ¿Qué es lo que había estado buscando en la vaciedad del libro, con aquella luz llenando los cielos, silenciosamente, esperando todo este tiempo?
Si me hubiese ido a la cama dejando las ventanas cerradas, y perdiéndome esta visión, habría permanecido allí, sin proferir protesta alguna contra la lámpara del interior. Aun si hubiera estado ciego toda mi vida, dejando a la lámpara triunfar hasta el final, hasta que me hubiese acostado por última vez, aun entonces la luna habría estado allí, sonriendo dulcemente, imperturbable, esperándome.

Traducción de Zenobia Camprubí de Jiménez

Entrevisiones de Bengala
Rabindranath Tagore

martes, 11 de marzo de 2008

El Jardinero ( 64)


"La carretera ardorosa y polvorienta ha sido mi día.Ahora en la gratitud fresca del anochecer,llego a la puerta de la posada ruinosa y desierta.Una higuera lóbrega agarra sus raíces ávidas por las grietas hondas del paredón.

Un tiempo, los caminantes venían aquí a lavar sus pies rendidos, tendían sus esterones en el patío, y, a la luz tenue de la luna temprana, se sentaban a hablar de tierras distantes...Despertaban con el alba descansados, y oían alegres los primeros pájaros, y las flores amigas les daban los buenos días cabeceando en el vallado.

A mí no me esperaba ninguna lámpara encendida. El hollín que dejaron todas las lámparas olvidadas,me mira con ojos ciegos desde la pared.Entre los matojos de la charca seca,van y vienen las luciérnagas, y el bambú echa su sombra sobre el herbazal del sendero...nadie me acoge en el morir del día; sólo me espera la noche larga, y estoy cansado."

"El Jardinero"
Tradución de Zonobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez
Rabindranath Tagore