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martes, 8 de marzo de 2022

Ensayo general

Francisca Aguirre. Ensayo general. Poesía reunida. 

Los bienaventurados

                           ... ellos poseerán la tierra

Los fieles, los constantes,
los condenados a lo eterno,
los asombrados de una sola vez,
los que sólo confían en el miedo,
los que edifican sobre el desengaño,
los cuidadosos que cosechan paso,
los fareros de la rutina,
los cómplices tenaces del trabajo,
los que se mueren razonablemente,
esos que en tantas ocasiones
desearían con urgencia
que hubiese un dios al que pedir socorro.

Ensayo general. Poesía reunida (1966- 2017)
Francisca Aguirre 

Ensayo general

Francisca Aguirre. Ensayo general. Poesía reunida. 

Los bienaventurados

                           ... ellos poseerán la tierra

Los fieles, los constantes,
los condenados a lo eterno,
los asombrados de una sola vez,
los que sólo confían en el miedo,
los que edifican sobre el desengaño,
los cuidadosos que cosechan paso,
los fareros de la rutina,
los cómplices tenaces del trabajo,
los que se mueren razonablemente,
esos que en tantas ocasiones
desearían con urgencia
que hubiese un dios al que pedir socorro.

Ensayo general. Poesía reunida (1966- 2017)
Francisca Aguirre 

jueves, 3 de febrero de 2022

Aprender a mirar

Francisca Aguirre, retratada en su casa en Madrid. Álvaro García. El País.

Aprender a mirar de otra manera.
Aprender a confiar de un nuevo modo.
Aprender a esperar
como si el mundo se estuviera haciendo.
Aprender, aprender...
Aprender todo desde el entusiasmo
sin apoyar el corazón en lenguas muertas.
Aprender a vivir
continuamente:
ser los discípulos de un profesor
que no da títulos
que ejerce una sabiduría
provisora y saludable:
ser los aficionados al conocimiento
los aprendices para siempre
los que morirán
ignorantes 
de casi todo.

Los trescientos escalones (1976)
Francisca Aguirre 

Aprender a mirar

Francisca Aguirre, retratada en su casa en Madrid. Álvaro García. El País.

Aprender a mirar de otra manera.
Aprender a confiar de un nuevo modo.
Aprender a esperar
como si el mundo se estuviera haciendo.
Aprender, aprender...
Aprender todo desde el entusiasmo
sin apoyar el corazón en lenguas muertas.
Aprender a vivir
continuamente:
ser los discípulos de un profesor
que no da títulos
que ejerce una sabiduría
provisora y saludable:
ser los aficionados al conocimiento
los aprendices para siempre
los que morirán
ignorantes 
de casi todo.

Los trescientos escalones (1976)
Francisca Aguirre 

miércoles, 12 de mayo de 2021

Travesía peligrosa

Ricardo Sanz. En el café.

Iré más allá:
más allá de América
y más allá de la acera de enfrente.
Más allá del mar
y más allá de los libros.
Más allá de mi propio corazón
y más allá de la música.
Iré más allá de las estrellas
y más allá de las lágrimas.
Más allá de la sabiduría
y más allá de la inocencia.
Más allá de la fe
y más allá del amor.
Y cuando el más allá se convierta en el acá cercano,
regresaré,
y como en los buenos tiempos
haré la peligrosa travesía
de tomar una taza de café.

Los trescientos escalones (1973-1976)
Francisca Aguirre 

Travesía peligrosa

Ricardo Sanz. En el café.

Iré más allá:
más allá de América
y más allá de la acera de enfrente.
Más allá del mar
y más allá de los libros.
Más allá de mi propio corazón
y más allá de la música.
Iré más allá de las estrellas
y más allá de las lágrimas.
Más allá de la sabiduría
y más allá de la inocencia.
Más allá de la fe
y más allá del amor.
Y cuando el más allá se convierta en el acá cercano,
regresaré,
y como en los buenos tiempos
haré la peligrosa travesía
de tomar una taza de café.

Los trescientos escalones (1973-1976)
Francisca Aguirre 

sábado, 22 de julio de 2017

El extraño

Francisca Aguirre. Ítaca.

(Hay un extraño que visita mi hogar.
Viene a las mismas horas en que él solía venir.
Habla un parecido lenguaje, aunque con acento distinto.
No sé de dónde viene, cuánto tiempo piensa quedarse.
Me trata con afecto y a veces con ligero cansancio.
Le preocupan mis cosas —sabe mucho de mí—.
Pienso que debe ser amigo suyo,
pero sin duda es un amigo desleal:
presiento que lo odia.
A mí me asusta todo esto.
No sé cómo lo he de tratar,
cómo habré de decirle que no es ésta su casa.
No quisiera llegar a ofenderlo:
hay demasiado parecido en él con el otro, que amo.
Y cuando está callado hasta yo misma los confundo.

Estoy muy asustada:
tengo miedo a que se quede para siempre.
Porque si éste se queda
yo sé que nunca más volverá el otro).

Ítaca
Francisca Aguirre

El extraño

Francisca Aguirre. Ítaca.

(Hay un extraño que visita mi hogar.
Viene a las mismas horas en que él solía venir.
Habla un parecido lenguaje, aunque con acento distinto.
No sé de dónde viene, cuánto tiempo piensa quedarse.
Me trata con afecto y a veces con ligero cansancio.
Le preocupan mis cosas —sabe mucho de mí—.
Pienso que debe ser amigo suyo,
pero sin duda es un amigo desleal:
presiento que lo odia.
A mí me asusta todo esto.
No sé cómo lo he de tratar,
cómo habré de decirle que no es ésta su casa.
No quisiera llegar a ofenderlo:
hay demasiado parecido en él con el otro, que amo.
Y cuando está callado hasta yo misma los confundo.

Estoy muy asustada:
tengo miedo a que se quede para siempre.
Porque si éste se queda
yo sé que nunca más volverá el otro).

Ítaca
Francisca Aguirre