Mostrando entradas con la etiqueta Robert E. Vardeman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Robert E. Vardeman. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de diciembre de 2008

Star Trek

-La ciudad -dijo McCoy en voz baja, murmurando-. Eso significa...
-Que esa ciudad no fue construida por los habitantes originarios de Alnath II -respondió Kirk-. Me temo que así es. Threllvon-da quería esa ciudad; obtuvo exactamente lo que diseñó en el interior de su mente.
-Eso lo matará.
-Es una cuestión de palabras el que los habitantes originales no hayan construido la ciudad -señaló Spock-. Su herramienta, la piedra, fue lo que lo hizo. Pero yo no me preocuparía por Threllvon-da. Se sentirá decepcionado, pero su descubrimiento promete ser más importante que cualquier cantidad de ciudades abandonadas.
-Aún así, será un duro golpe.
-Se recobrará, Bones, de la misma forma que nosotros nos recuperamos de los efectos que la piedra tuvo sobre nuestros caracteres. En general, todos saldremos beneficiados.
-No sé qué decirle de eso -dijo McCoy-. Spock podría haber estado mejor con emociones. Tal y como es ahora...
-Señor Sulu -ordenó Kirk, ahogando la voz de McCoy-, factor hiperespacial cinco; regresamos a Delta Canaris. Quiero volver a la pacífica cartografía, para variar.
La Enterprise se estremeció poderosamente y se lanzó hacia el espacio estelar para continuar con su infinita tarea de explorar nuevos mundos.

El gambito de los Klingon
Robert E. Vardeman