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sábado, 12 de febrero de 2022

John Horace Burleson

Edgar Lee Masters. Antología de Spoon River.

Gané el premio de ensayo en el colegio
aquí en el pueblo,
y publiqué una novela antes de los veinticinco años.
Fui a la ciudad en busca de temas para enriquecer mi arte;
allá me casé con la hija de un banquero,
y más tarde llegué a presidente del banco,
esperando siempre estar desocupado 
para escribir una novela épica sobre la guerra.
Entretanto era amigo de los grandes, y amante de las letras,
y huésped de Matthew Arnold y de Emerson.
Un orador de sobremesa, escritor de ensayos
para los círculos sociales. Al final me trajeron aquí
—el hogar de mi infancia, sabéis—,
sin siquiera una pequeña lápida en Chicago
para mantener vivo mi nombre.
Oh la grandeza de escribir este solo verso:
"Agítate, profundo y tenebroso Océano azul, agítate".

Traducción de Alberto Girri

Antología de Spoon River (1915)
Edgar Lee Masters

John Horace Burleson

Edgar Lee Masters. Antología de Spoon River.

Gané el premio de ensayo en el colegio
aquí en el pueblo,
y publiqué una novela antes de los veinticinco años.
Fui a la ciudad en busca de temas para enriquecer mi arte;
allá me casé con la hija de un banquero,
y más tarde llegué a presidente del banco,
esperando siempre estar desocupado 
para escribir una novela épica sobre la guerra.
Entretanto era amigo de los grandes, y amante de las letras,
y huésped de Matthew Arnold y de Emerson.
Un orador de sobremesa, escritor de ensayos
para los círculos sociales. Al final me trajeron aquí
—el hogar de mi infancia, sabéis—,
sin siquiera una pequeña lápida en Chicago
para mantener vivo mi nombre.
Oh la grandeza de escribir este solo verso:
"Agítate, profundo y tenebroso Océano azul, agítate".

Traducción de Alberto Girri

Antología de Spoon River (1915)
Edgar Lee Masters

sábado, 27 de mayo de 2017

Antología de Spoon River

Edgar Lee Masters. Imagen de The Alcorn Studio & Gallery.

AMOS SIBLEY

No había en mí ni carácter, ni fortaleza, ni paciencia,
como el pueblo pensaba que yo tenía
porque soportaba a mi mujer, sin dejar de predicar,
haciendo el trabajo que Dios me había dado.
La aborrecía porque era un basilisco, una lasciva.
Yo sabía sus adulterios, uno a uno.
Pero, con todo, si yo me divorciaba de ella,
tenía que abandonar mi ministerio.
Por lo tanto, para hacer el trabajo de Dios y recoger sus frutos,
tenía que aguantarla.
Y, así, me mentía a mí mismo.
Y mentía a Spoon River.
Y, sin embargo, traté de dar conferencias, me presenté a la legislatura,
me hice corredor de libros, y todo con el mismo pensamiento:
Si gano así dinero, me divorcio de ella.


LA SEÑORA SIBLEY

El secreto de las estrellas: la gravitación.
El secreto de la Tierra: las capas de roca.
El secreto del suelo: recibir semillas.
El secreto de las semillas: el germen.
El secreto del hombre: sembrar.
El secreto de la mujer: tierra.
Mi secreto: bajo un montículo de tierra que no encontraréis.

Traducción de Jesús López Pacheco y Fabio L. Lázaro

Antología de Spoon River (1915)
Edgar Lee Masters

Antología de Spoon River

Edgar Lee Masters. Imagen de The Alcorn Studio & Gallery.

AMOS SIBLEY

No había en mí ni carácter, ni fortaleza, ni paciencia,
como el pueblo pensaba que yo tenía
porque soportaba a mi mujer, sin dejar de predicar,
haciendo el trabajo que Dios me había dado.
La aborrecía porque era un basilisco, una lasciva.
Yo sabía sus adulterios, uno a uno.
Pero, con todo, si yo me divorciaba de ella,
tenía que abandonar mi ministerio.
Por lo tanto, para hacer el trabajo de Dios y recoger sus frutos,
tenía que aguantarla.
Y, así, me mentía a mí mismo.
Y mentía a Spoon River.
Y, sin embargo, traté de dar conferencias, me presenté a la legislatura,
me hice corredor de libros, y todo con el mismo pensamiento:
Si gano así dinero, me divorcio de ella.


LA SEÑORA SIBLEY

El secreto de las estrellas: la gravitación.
El secreto de la Tierra: las capas de roca.
El secreto del suelo: recibir semillas.
El secreto de las semillas: el germen.
El secreto del hombre: sembrar.
El secreto de la mujer: tierra.
Mi secreto: bajo un montículo de tierra que no encontraréis.

Traducción de Jesús López Pacheco y Fabio L. Lázaro

Antología de Spoon River (1915)
Edgar Lee Masters

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Robert Southey Burke

Edgar Lee Masters, en Egipto, 1921. Foto: Myweb. wvnet. edu.

Me gasté mi dinero para que te eligieran alcalde,
A. D. Blood.
Te prodigué mi admiración,
eras para mí el hombre casi perfecto.
Tú devoraste mi personalidad,
y el idealismo de mi juventud,
y la fuerza de una noble fidelidad.
Y todas mis esperanzas para el mundo,
y toda mi fe en la Verdad
se fundieron en el ciego ardor
de mi devoción por ti
para moldearse a tu imagen.
Y cuando descubrí lo que eras,
cuando descubrí tu espíritu pequeño,
y que tus palabras eran tan falsas
como tus dientes de blanquiazulada porcelana
y los puños de celuloide de tu camisa,
odié el amor que te tenía,
me odié a mí mismo, te odié
por mi espíritu desperdiciado y mi desperdiciada juventud.
Y os digo a todos: cuidado con los ideales,
cuidado con poner vuestro amor
en ningún hombre vivo.

Traducción de Jesús López Pacheco y Fabio L. Lázaro

Antología de Spoon River (1915)
Edgar Lee Masters

jueves, 26 de noviembre de 2015

Richard Bone

Edgar Lee Masters. Imagen de Topfoto, NTB scampix.

Recién llegado a Spoon River
yo no sabía si lo que me decían
era verdadero o falso.
Me traían el epitafio
y, mientras yo trabajaba, se entretenían por el taller,
diciendo «Era tan amable», «Era maravilloso»,
«La más dulce de las mujeres», «Era un verdadero cristiano»,
Y yo les grababa lo que querían,
sin saber si era verdad.
Con el tiempo, ya más hecho a vivir con la gente de aquí,
sabía hasta qué punto el epitafio que me encargaban
respondía a la vida del muerto.
Pero yo seguía grabando lo que me pagaban que grabara,
y, así, me hice cómplice de falsas crónicas
de las lápidas,
como hace el historiador que escribe
sin saber la verdad
o porque le presionan para que la oculte.

Traducción de Jesús López Pacheco y Fabio L. Lázaro

Antología de Spoon River
Edgar Lee Masters (1868-1950)

lunes, 13 de abril de 2015

A. D. Blood

Spoon River, foto de William Willinghton.

¿Si vosotros en el pueblo pensasteis que el mío fue un buen trabajo,
cuando clausuré las tabernas y prohibí los juegos de naipes,
y arrastré a la vieja Daisy Fraser ante el juez Arnett,
en muchas cruzadas para redimir al pueblo del pecado,
por qué permitís que Dora, la hija de la sombrerera,
y el indigno hijo de Benjamin Pantier,
de noche hagan de mi tumba su sacrílega almohada?

Traducción de Alberto Girri

Antología de Spoon River
Edgar Lee Masters

sábado, 17 de mayo de 2014

Hortense Robbins

Edgar Lee Masters. Foto: Wikipedia

Mi nombre aparecía en los periódicos con frecuencia
porque había cenado en algún sitio,
había viajado a algún sitio
o había alquilado una casa en París
en la que recibía a la nobleza.
Yo estaba siempre comiendo o viajando
o tomando los baños en Baden-Baden.
Ahora estoy aquí para honrar
a Spoon River, aquí, junto a la familia de la que nací.
A nadie le importa ya dónde cené,
dónde viví o a quién recibí,
o con cuánta frecuencia tomaba los baños en Baden-Baden.

Traducción de Jesús López Pacheco y Fabio L. Lázaro

Antología de Spoon River
Edgar Lee Masters

lunes, 4 de noviembre de 2013

Antología de Spoon River

Edgar Lee Masters. Imagen tomada de la Wikipedia.

TOM MERRITT

Al principio sospechaba algo...
Ella estaba demasiado tranquila y distraída.
Y un día oí cerrarse la puerta de atrás
cuando yo entraba por delante, y le vi escabullirse campo a través
junto al ahumadero, y correr
campo a través.
Decidí matarle en cuanto le viera.
Pero aquel día, cuando pasaba cerca de Fourth Bridge,
sin un palo ni una piedra en la mano,
de pronto le vi apostado,
con los conejos colgados, muerto de miedo,
y todo lo que pude decir fue "¡No! ¡No! ¡No!",
mientras él me apuntaba y me disparaba al corazón.

LA SEÑORA DE MERRITT

Silenciosa ante el jurado,
no contesté palabra cuando el juez me preguntó
si tenía algo que decir contra la sentencia:
sólo moví la cabeza.
¿Qué podía decirle a gente que pensaba
que una mujer de treinta y cinco tenía la culpa
de que su amante de diecinueve matara a su marido?
Y eso de que ella le había dicho una y otra vez:
"Vete, Elmer, vete lejos,
te he enloquecido el cerebro dándote mi cuerpo :
vas a hacer algo terrible".
Y, tal como temía, mató a mi marido;
¡pero yo no tuve nada que ver con ello, lo digo ante Dios!
¡Silenciosa por treinta años en la cárcel!
Y las rejas de hierro de Joliet
vibraron cuando los grises y silenciosos funcionarios
me sacaron en un ataúd.

Traducción de Jesús López Pacheco y Fabio L. Lázaro

Antología de Spoon River
Edgar Lee Masters

lunes, 21 de enero de 2013

Seth Compton

Edgar Lee Masters. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Al morir yo, la biblioteca circulante
que había creado para Spoon River
y que dirigí para el bien de las mentes ansiosas de saber,
fue vendida en subasta en la plaza pública,
como si quisieran destruir el último vestigio
de mi memoria e influencia.
Pues aquellos de vosotros que no veíais para qué servía
conocer tanto Ruinas, de Volney, como Analogía, de Butler
y lo mismo Fausto que Evangelina,
erais la verdadera fuerza del pueblo,
y a menudo me preguntabais:
"¿Para qué vale conocer el mal del mundo?"
Ya no puedo meterme en tus cosas, Spoon River;
elige tu propio bien y llámalo bien.
Pues nunca pude hacerte ver
que nadie sabe qué es el bien
si no sabe qué es el mal;
y nadie sabe qué es la verdad
si no sabe lo que es falso.

Traducción de Jesús López Pacheco y Fabio L. Lázaro

Antología de Spoon River
Edgar Lee Masters

sábado, 17 de noviembre de 2012

Perry Zoll

Edgar Lee Masters, fotografiado por Arnold Genthe.

Gracias, amigos de la Asociación Científica del Condado,
por esta modesta piedra
con su pequeña placa de bronce.
Dos veces intenté unirme a vuestra honorable corporación,
y fui rechazado,
y cuando mi pequeño folleto
sobre la inteligencia de las plantas
empezó a llamar la atención,
vosotros casi votasteis en favor de mi ingreso.
Después de aquello, subí lo suficiente para no necesitaros,
ni a vosotros ni vuestro reconocimiento.
Sin embargo, no rechazo vuestra piedra conmemorativa,
pues, si lo hiciera,
os privaría del honor que os hacéis a vosotros mismos.

Traducción de Jesús López Pacheco y Fabio L. Lázaro

Antología de Spoon River
Edgar Lee Masters

martes, 24 de enero de 2012

William Goode

Edgar Lee Masters. Foto: Associated University Presses.

Todo el mundo en el pueblo pensaba, sin duda,
que yo iba de un lado para otro, sin objeto.
Pero aquí, junto al río, se puede ver al crepúsculo
y los murciélagos de blandas alas que vuelan en zigzag de aquí para allá;
tienen que volar así para conseguir su comida.
Y si alguna vez te has perdido de noche
en ese hondo bosque que hay cerca del Embarcadero de Miller,
y has probado a ir primero hacia un lado y luego hacia otro,
hacia donde te llevara el resplandor de la Vía Láctea que se filtraba
tratando de orientarte,
podrás comprender que yo buscaba el camino
con un ansia ardiente, y que cuando vagaba,
vagaba buscando.

Traducción de Jesús López Pacheco y Fabio L. Lázaro.

Antología de Spoon River
Edgar Lee Masters

sábado, 28 de febrero de 2009

Antología de Spoon River

Soga ( Fuente Wikipedia)
ROGER HESTON

¡Cuántas veces Hernest Hyde y yo
discutimos sobre el libre albedrío!
Mi metáfora preferida era sobre la vaca de Priccket,
pastando atada en el prado, y libre, por tanto, en la medida
de la longitud de la soga.
Un día, mientras así discutíamos mirando a la vaca,
que estiraba de la soga tratando de llegar más allá del círculo
que ya tenía pelado,
la estaca se soltó, y, alzando y sacudiendo la cabeza la vaca corrió hacia nosotros.
Y eso, ¿qué es? ¿No es libre albedrío? dijo Ernest corriendo.
Yo caí al recibir una cornada mortal.

Antología de Spoon River
Edgar Lee Masters

martes, 22 de abril de 2008

Antología de Spoon River

Lyman King

Quizá piensas, caminante, que el Destino
es una trampa fuera de ti
que puedes evitar andando con precaución
y sabiduría.
Así lo crees viendo las vidas de otros hombres
como quien, a la manera de Dios, se inclina sobre un hormiguero
y ve cómo se podrían evitar sus dificultades.
Pero sigue adelante en la vida:
con el tiempo verás elDestino acercarse a ti
bajo la forma de tu propia imagen en el espejo;
o te sentarás a solas en tu propio hogar,
y de pronto,en otra silla junto a la tuya, habrá un invitado,
y leerás el auténtico mensaje de sus ojos.

Antología de Spoon River
Edgar Lee Masters