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lunes, 20 de febrero de 2012

"El Viajero"


"El viajero no tiene alados los pies, que los enseña toscos y romos: a juego con el lastre que lleva en el corazón. Al viajero le duelen ya los pies de tanto andar y, sin ambargo, el viajero no quisiera detenerse jamás de los jamases: morir en medio del camino, como un viejo caballo, y con las abarcas puestas, según es uso de pastores, resulta una noble suerte de muerte, un hermoso final para andarines con la ilusión mojada por la lluvia del tiempo y con plomo en las escarmentadas alas del alma."

"El calendario del corazón"

Camilo José Cela

Viaje al Pirineo de Lérida.

miércoles, 17 de junio de 2009

Cleopatra, Reina de Egipto

Cleopatra Reina de Egipto. Fuente:www.howarddavidjohnson.com
Enciclopedia del erotismo
Tomo II
Cleopatra
Reina de Egipto, nacida en el año 69 y muerta en Alejandría el año 30 a. de C. Fue la hija mayor de Tolomeo XIII Auletes, a quién sucedió en el trono teniendo diecisiete años y al tiempo que su hermano Tolomeo XIV Dionisio, de nueve, con el que contrajo matrimonio siguiendo la costumbre egipcia. Vista por algunos como una mujer ambiciosa y astuta que se valió de su belleza para fines políticos; considerada por otros como una reina perversa y disoluta que arrastró a la perdición a hombres y reinos, y tenida, aún por otros, como una criatura débil y apasionada que se vio envuelta en las luchas que habían de decidir los destinos del mundo antiguo, Cleopatra todavía se nos aparece hoy como un personaje enigmático e indiscernible y nimbado con la aureola de haber sido la protagonista de dos de los más famosos amores de la historia, como amante de Julio César y como enamorada esposa de Marco Antonio. Sobre todo durante sus relaciones con éste-trágicamente finalizadas con el famoso legendario suicidio con el áspid-, su vida fue una continua orgía a través de todo el Mediterráneo. Mujer lujuriosa que jamás puso límite al deseo, según Meriocanes, fue tan entusiasta felatriz que llegó a llamársele la Boquiabierta porque, en una sola noche, realizó la felación a cien hombres.
Enciclopedia del erotismo
Camilo José Cela

martes, 3 de febrero de 2009

El hijo pródigo


"...El más doloroso paso del hijo pródigo es el que tiene que dar, con su verguenza al hombro, cuando toca el timbre de la casa a que vuelve. Son momentos terribles los momentos que pasa el hijo pródigo mientras le abren - ciertamente, con más facilidad de la que esperaba - la puerta que no estaba cerrada a cal y canto. El sudor le brota de la frente, los pulsos se le aceleran en el corazón, y la memoria se le borra barriendo aquel discurso que tenía tan bien aprendido, el Discurso de la salutación, que empezó a componer, con todo cuidado, el mismo día de la marcha.
Garry Davis, ex ciudadano del mundo, ya pagó el portazgo de la verguenza, ya supo de la fría orfandad que se busca, ya obtuvo el perdón que pidió.
Otra vez en su casa, Garry Davis, como todos los hijos pródigos de que la historia se acuerda, empieza la recién estrenada vida del recién nacido que abre los ojos, por vez primera, a los veintitantos o a las treinta años. Quizás, en un cierto sentido, la satisfación, el deleite del regreso sea el premio que se ofrece a quienes vuelven después de haberle visto, con las carnes ateridas, las orejas al lobo..."

Camilo José Cela
"El hijo pródigo.Café de Artistas y otros cuentos"

sábado, 12 de julio de 2008

Del Miño al Bidasoa

Como Dupont y el vagabundo van agotando ya sus horas y sus minutos de compañía, no saben lo que decirse.
-A lo mejor volvemos a encontrarnos algún día, ¡todo pudiera ser!, en el sitio que menos vayamos a pensarlo.
-¡Quién sabe!
-¿Usted se alegraría?
Hombre, ¡yo sí! Puede usted estar seguro.
El Baztanzubi, después de cruzar el Oronoz, se estrecha por la garganta de Ascape, y más tarde lame los muros de Elizondo y se cuela, hacia el norte, por el valle del Baztán, que es uno de los más hermosos panoramas del mundo entero.
Siempre en el camino de Francia, el vagabundo se para al llegar a Malla, al pie del puerto de Otsondo.
-De aquí no sigo. Que Dios le bendiga, hermano, y que todos los compañeros de camino con los que haya de encontrarse en sus días no le resulten peor de lo que yo le resulté.
El vagabundo dijo sus palabras emocionada y temblorosamente. Dupont le miró a los ojos.
-Adios. Yo también le deseo a usted mucha ventura, toda la ventura que pueda caberle en el cuerpo a un hombre.
Del Miño al Bidasoa
Camilo José Cela

viernes, 25 de abril de 2008

La familia de Pascual Duarte

Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte. Hay hombres a quienes se les ordena marchar por el camino de las flores, y hombres a quienes se les manda tirar por el camino de los cardos y de las chumberas. Aquéllos gozan de un mirar sereno y al aroma de su felicidad sonríen con la cara del inocente; estos otros sufren del sol violento de la llanura y arrugan el ceño como las alimañas por defenderse. Hay mucha diferencia entre adornarse las carnes con arrebol y colonia, y hacerlo con tatuajes que después nadie ha de borrar ya.

La familia de Pascual Duarte
Camilo José Cela

viernes, 11 de enero de 2008

Por Bilbao,a paso de carga

Camilo José Cela
"...-Oiga ,señora,¿por dónde está el puerto?
La señora se detiene y ensaya un gesto extrañísimo.
-¿El puerto? No,señor;aquí no hay puerto.
-Perdone.
Cuando el vagabundo se va, la señora lo llama.
-Aquí lo que hay es ría. ¡Como no pregunte usted por la ría...!
El vagabundo tiembla un poco.
-Pues,sí,la ría.¿Hacía dónde cae la ría?
-¿Cae?
-Sí, ¿hacía dónde está?
-Está por ahí abajo: vaya usted todo seguido.

Al vagabundo,bien claro estaba,no le entendían en Bilbao.El vagabundo no piensa que la culpa sea de los demás. El vagabundo, ¡bien lo sabe!, no es hombre para andar paseándose por ciudades como Bilbao.

Del Miño al Bidasoa

Camilo José Cela