Mostrando entradas con la etiqueta Gregorio Doval. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gregorio Doval. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de abril de 2021

Roma no paga a traidores

Ángel García Pinto. Legionario romano.

Frase ya proverbial que se usa para hacer hincapié en que la deslealtad nunca debe tener recompensa. Su origen proviene de la historia de Viriato (siglo II a. de C.), el célebre pastor lusitano, convertido en jefe guerrillero contra el dominio romano de su tierra. Una vez vencido por éstos después de innumerables vicisitudes bélicas. Viriato envió a Roma a negociar la rendición a tres personas de su máxima confianza: Aulaco, Ditalco y Miminuro. El cónsul Marco Pompilio consiguió sobornarlos para que traicionaran a su jefe y éstos lo degollaron mientras dormía. Presentados ante el cónsul para cobrar su recompensa, Pompilio los expulsó diciendo que reclamasen directamente a Roma el pago de su traición. Así lo hicieron y recibieron la escueta respuesta que ha pasado a la historia: «Roma no paga a traidores».

Del hecho al dicho (1995)
Gregorio Doval 

Roma no paga a traidores

Ángel García Pinto. Legionario romano.

Frase ya proverbial que se usa para hacer hincapié en que la deslealtad nunca debe tener recompensa. Su origen proviene de la historia de Viriato (siglo II a. de C.), el célebre pastor lusitano, convertido en jefe guerrillero contra el dominio romano de su tierra. Una vez vencido por éstos después de innumerables vicisitudes bélicas. Viriato envió a Roma a negociar la rendición a tres personas de su máxima confianza: Aulaco, Ditalco y Miminuro. El cónsul Marco Pompilio consiguió sobornarlos para que traicionaran a su jefe y éstos lo degollaron mientras dormía. Presentados ante el cónsul para cobrar su recompensa, Pompilio los expulsó diciendo que reclamasen directamente a Roma el pago de su traición. Así lo hicieron y recibieron la escueta respuesta que ha pasado a la historia: «Roma no paga a traidores».

Del hecho al dicho (1995)
Gregorio Doval 

lunes, 11 de enero de 2021

Santa simplicidad

Josef Mathauser. Juan Huss encarcelado.

Exclamación proferida supuestamente por el heresiarca checo Juan Huss (1369-1415) poco antes de morir quemado vivo en una hoguera alzada en la ciudad suiza de Constanza al ver que una campesina, imbuida del fervor fanático, arrojaba leña a la pira sobre la que era inmolado este teólogo, condenado por hereje. La frase se suele utilizar con compasión dirigida hacia los pobres de espíritu que siguen ciegamente doctrinas o predicaciones que están muy lejos de comprender.

Del hecho al dicho (1995)
Gregorio Doval

Santa simplicidad

Josef Mathauser. Juan Huss encarcelado.

Exclamación proferida supuestamente por el heresiarca checo Juan Huss (1369-1415) poco antes de morir quemado vivo en una hoguera alzada en la ciudad suiza de Constanza al ver que una campesina, imbuida del fervor fanático, arrojaba leña a la pira sobre la que era inmolado este teólogo, condenado por hereje. La frase se suele utilizar con compasión dirigida hacia los pobres de espíritu que siguen ciegamente doctrinas o predicaciones que están muy lejos de comprender.

Del hecho al dicho (1995)
Gregorio Doval

viernes, 28 de septiembre de 2018

Del hecho al dicho

Gregorio Doval. Del hecho al dicho.

Cada uno es como Dios le ha hecho
Frase ya proverbial que se aplica para indicar que todos han de conformarse a ser como realmente son y que cada cual tiene los defectos que le son propios, sin que a ninguno le falten los suyos. La expresión está tomada del Quijote, obra en la que Cervantes completa la frase así: «Cada cual es como Dios le ha hecho y algunos mucho peor».

Delenda est Carthago!
Frase célebre que se usa para aludir a una idea fija, cuya realización se persigue sin descanso. Se trata de las palabras con las que Marco Porcio Catón el Viejo (232-147 a. de C.) terminaba todos sus discursos, fuese cual fuese su tema, obsesionado con la idea de que Cartago, vencida tras la segunda guerra púnica, pudiese reorganizarse y volver a atacar Roma. La frase se suele traducir como ¡Cartago debe ser destruida!

Del hecho al dicho
Gregorio Doval

Del hecho al dicho

Gregorio Doval. Del hecho al dicho.

Cada uno es como Dios le ha hecho
Frase ya proverbial que se aplica para indicar que todos han de conformarse a ser como realmente son y que cada cual tiene los defectos que le son propios, sin que a ninguno le falten los suyos. La expresión está tomada del Quijote, obra en la que Cervantes completa la frase así: «Cada cual es como Dios le ha hecho y algunos mucho peor».

Delenda est Carthago!
Frase célebre que se usa para aludir a una idea fija, cuya realización se persigue sin descanso. Se trata de las palabras con las que Marco Porcio Catón el Viejo (232-147 a. de C.) terminaba todos sus discursos, fuese cual fuese su tema, obsesionado con la idea de que Cartago, vencida tras la segunda guerra púnica, pudiese reorganizarse y volver a atacar Roma. La frase se suele traducir como ¡Cartago debe ser destruida!

Del hecho al dicho
Gregorio Doval

domingo, 9 de febrero de 2014

Libros y escritores

Joséfine Ducollet. La dama de las camelias.

Marie Duplessis (1824-1847) era una bella muchacha empleada sucesivamente en una fábrica de corsés y en una sombrerería, antes de ejercer como prostituta en París. Elevada a la categoría de cortesana e introducida en la alta sociedad parisiense, deslumbró por completo a la corte, acumulando amantes y riquezas en muy poco tiempo. Marie, que se convirtió en la mujer más admirada y envidiada de la corte de su tiempo, siempre se adornaba con una camelia blanca. Alejandro Dumas hijo (1824-1895) narró su peripecia en La dama de las camelias, bajo el ficticio nombre de Margarita Gautier.

Lyman Frank Baum (1856-1919), el autor de El mago de Oz, reveló en cierta ocasión el verdadero origen del nombre del reino que da título a su fábula. Según él, mientras relataba el cuento a unos chiquillos de su vecindad, una niña, llamada Tweety Robbins, inquirió al escritor acerca del nombre del reino en que transcurrían las aventuras que estaba narrando. Baum, sorprendido por la inesperada pregunta y falto de otra fuente de inspiración, paseó la mirada por la habitación en que se hallaban y reparó en un archivador de tres cajones, cada uno de los cuales mostraba una etiqueta: A-G, H-N y O-Z. Al leer esta última comprendió que no era ése mal nombre para un fantástico reino imaginario. Algunos biógrafos niegan la verosimilitud de esta versión divulgada por el propio Baum. Lo que está claro es que, sea o no cierta, la anécdota refleja la personalidad imaginativa y bromista del escritor estadounidense.

El libro de los hechos insólitos (2004)
Gregorio Doval

domingo, 22 de diciembre de 2013

Trucos, astucias y fraudes

Gregorio Doval. El libro de los hechos insólitos.

Se cuenta que en 1787 el general ruso Grigori Alexandrovich Potemkin (1739-1791), a la sazón gobernador de Crimea y el resto de las provincias meridionales de la Gran Rusia, con motivo de una visita de la zarina Catalina II a la región, mandó remozar urgentemente todas las calles y los parajes que iba a recorrer la comitiva real. Para ello, dispuso no sólo el adecentamiento de fachadas y caminos, sino incluso la construcción de una serie de aldeas fantasmas, del más próspero aspecto que fuera posible improvisar, en cuyas falsas calles obligó a que se agolpara el pueblo, vestido con sus mejores galas y que, a golpe de órdenes militares, vitorease a la soberana a su paso con el mayor fervor. Esas poblaciones, compuestas únicamente por fachadas falsas, sin casas detrás, cumplieron su cometido, y la zarina "comprobó" con su mayor agrado la prosperidad económica y el altísimo grado de adhesión a la corona de las gentes de esa región recién incorporada a su imperio. Desde entonces se acuñó la expresión "las aldeas de Potemkin" para designar cualquier maniobra política que trata de ocultar o disfrazar la realidad social a ojos de los dirigentes y, por ende, el exceso de sometimiento de las autoridades locales a los poderes centrales. 

El libro de los hechos insólitos (2004)
Gregorio Doval

viernes, 20 de septiembre de 2013

Leyes

Gregorio Doval. Nuevo diccionario de historia.

Ley caldaria
En la Antigüedad, esta ley ordenaba la prueba del agua caliente, que consistía en que el acusado de cualquier crimen metiese el brazo desnudo en una caldera de agua hirviendo. Si sacaba el brazo ileso, era considerado inocente. 

Ley draconiana
Se califica con esta expresión a toda regla, norma o disposición extremadamente severa, en referencia al legislador ateniense Dracón que, alrededor del año 625 a. de C., dictó el primer código legislativo escrito de Atenas. En él, todo crimen (incluida la ociosidad) era castigado con la pena de muerte.

Nuevo diccionario de historia (1995)
Gregorio Doval

domingo, 7 de julio de 2013

Vaticinios y profecías

John Collier. Sacerdotisa de Delfos, 1891.

De todos los oráculos antiguos, el más famoso fue sin duda el de Delfos. Según la leyenda, su descubrimiento se debió a la casualidad de que en cierta ocasión un pastor observara que, al acercarse sus ovejas a cierta hendidura de la montaña de la que emanaban unos vapores, comenzaban a agitarse y a moverse frenéticamente. El pastor se aproximó con curiosidad a la grieta a ver que producía tal efecto en su rebaño y, nada más respirar las emanaciones, tuvo un delirio casi furioso que le hizo pronunciar palabras misteriosas. Propagado el fenómeno, pronto se alzó en el lugar un templo a Apolo y se instituyó a continuación el ritual a cuyo frente se situó la figura de una sacerdotisa, llamada pitia o pitonisa. Esta sacerdotisa, sentada sobre un trípode de oro que tapaba la hendidura de donde emanaba el vapor divino, profería como respuesta a la pregunta que los devotos presentaban al dios, poseída por el delirio, unas palabras que interpretaban la voluntad o el parecer de Apolo. Los augurios así dictados eran de tal ambigüedad que nunca pudieron ser desmentidos ni reputados falsos, pues admitían prácticamente cualquier interpretación. Se cuentan, por ejemplo, dos anécdotas significativas. Cuando Creso se decidió a atacar al  rey persa Ciro, consultó el oráculo, que le contestó: "Tú arruinarás un imperio", por lo que Creso marchó lleno de optimismo a su encuentro con Ciro, que le venció, lo que lógicamente provocó la ruina de un imperio, el de Creso. En otra ocasión, fue Alejandro Magno quien se acercó a Delfos a consultar el oráculo, pero coincidió su visita con una de las temporadas en que la pitonisa no emitía augurios. Sin arredrarse por ello, Alejandro arrancó a la sacerdotisa de la celda donde descansaba y la llevó literalmente en volandas al templo. Llegados allí, la pitonisa desfallecida exclamó: "Hijo, eres irresistible", lo que Alejandro tomó por la respuesta del oráculo y marchó veloz a conquistar "irresistiblemente" imperios, sin escuchar el verdadero augurio.

El libro de los hechos insólitos (2004)
Gregorio Doval

sábado, 22 de septiembre de 2012

Trucos, astucias y fraudes

Gregorio Doval. El libro de los hechos insólitos.

Según cuenta Plutarco en su obra Vidas Paralelas, la primera vez que Julio César llegó a África tuvo la mala fortuna de tropezar y caer a tierra nada más desembarcar. Con gran presencia de ánimo, César se sobrepuso inmediatamente al accidente y, levantándose, dijo: "Teneo te, Africa" ("Te tengo, África), dando a entender así que no había sido una caída casual, sino más bien un acto voluntario con el que simbolizaba que había tomado posesión de aquella tierra.

Durante la llamada Ley Seca puesta en vigor en los Estados Unidos en los locos y felices años veinte, se vendían unos paquetes de zumo de frutas en los que se podía leer el siguiente mensaje: "Atención: el contenido de este paquete no debe ponerse en una vasija de barro, mezclado con levadura y ocho litros de agua, porque entonces se obtendría una bebida alcohólica cuya fabricación está prohibida".

El libro de los hechos insólitos
Gregorio Doval

jueves, 1 de marzo de 2012

Costumbres, usos y tradiciones

Chindasvinto. Imagen de Wikimedia Commons (Universidad de Oxford).

El rey visigodo Chindasvinto (563-653) ordenó castrar a todo aquel que fuese sorprendido practicando la sodomía, salvo que el sodomita perteneciese al clero, en cuyo caso era perdonado, no se sabe muy bien por qué.

En las inscripciones de una tablilla asiria, de alrededor del año 2800 a. de C., se puede leer el siguiente texto: "En estos últimos tiempos, nuestra tierra está degenerando. Hay señales de que el mundo está llegando rápidamente a su fin. El cohecho y la corrupción son comunes". Más de dos mil años después (pero 2400 antes de nuestros tiempos), Sócrates decía: "Los hijos son ahora tiranos: ya no se ponen de pie cuando entra un anciano a la habitación; contradicen a sus padres, charlan ante las visitas, engullen golosinas en la mesa, cruzan las piernas y tiranizan a los maestros". Y Platón redundaba en las opiniones de su maestro: "¿Qué está ocurriendo con nuestros jóvenes? Faltan al respeto a sus mayores, desobedecen a sus padres. Desdeñan la ley. Se rebelan en las calles inflamados de ideas descabelladas. Su moral está decayendo. ¿Qué va a ser de ellos?. Como se ve, los problemas no han cambiado tanto como solemos creer.

El libro de los hechos insólitos (1994)
Gregorio Doval

jueves, 22 de septiembre de 2011

Lady Godiva

William Holmes Sullivan. Lady Godiva, 1877.

Lady Godiva (h. 1040-. 1080) fue una dama sajona famosa por su belleza y su bondad, casada con Léofric, conde de Chester y de Mercia y señor de Coventry. Esta dama, compadecida de los sufrimientos y apuros de los vasallos de su marido, a los que éste esquilmaba con tributos abusivos, y solidaria con ellos, intercedió pidiendo a su esposo que los rebajara. El conde accedió, pero con la condición de que Lady Godiva recorriese Coventry a caballo, sin más vestidura que sus largos cabellos. La dama así lo hizo, no sin antes acordar con los vecinos que éstos se encerrarían en sus casas, para no turbarla en su desnudez. El día elegido, Lady Godiva se paseó desnuda por el pueblo, montada en su caballo, mientras todos los vecinos de Coventry permanecían en sus casas con las ventanas cerradas. Todos, menos un sastre, al que la tradición inglesa conoce con el nombre de The Peeping Tom (es decir, "El Mirón Tom"), que no resistió la tentación de ver desnuda a su señora, ni la de jactarse posteriormente de ello. Tal actitud le costó la total repulsa de sus convecinos, quienes, desde entonces, lo sometieron a un completo ostracismo. Además, la expresión pasó a designar en idioma inglés a quien en castellano se llama mirón y en francés voyeur. La leyenda, que según los historiadores puede estar basada en un hecho real, al menos parcialmente, finaliza aclarando que Léofric, conmovido por el gesto de su esposa, cumplió su promesa y rebajó los impuestos.

El libro de los hechos insólitos
Gregorio Doval

miércoles, 13 de octubre de 2010

Libros y escritores

John Mark Gleadow. Journey. Viaje. Biblioteca (series).

Un ejemplo extremo del puritanismo exacerbado de la sociedad británica en tiempos de la llamada Era Victoriana queda reflejada en el Libro de etiqueta de lady Grough, verdadera biblia de las buenas costumbres del siglo XIX. En este manual, se llegaba a aconsejar, en aras del decoro, que los libros de autores varones no compartieran nunca estante en la biblioteca de un buen cristiano con los escritos por mujeres, salvo, eso sí, que los autores estuvieran casados entre sí.

El escritor polaco Jerzy Andrzejewski (1909-1980) publicó en 1962 una novela escrita toda ella en una sola frase, cuyas primeras cuarenta mil palabras se sucedían sin ser interrumpidas por signo de puntuación alguno. Para añadir excentricidad, el tema de la novela es una larga descripción de una de las cruzadas cristianas, la llamada "de los niños" (1212), en la que miles de muchachos alemanes y franceses que formaban el grueso de las huestes cruzadas fueron vendidos como esclavos al llegar a oriente. La excéntrica novela desarrolla la tesis de que la verdadera motivación de los cruzados no era tanto el amor cristiano, sino la pederastia.

El libro de los hechos insólitos
Gregorio Doval