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martes, 14 de junio de 2022

No preguntes

Eugénio de Andrade, retratado por Jorge Pinheiro, 2000.

¿De dónde viene? ¿De qué Fuente
o boca
o piedra abierta?
¿Es para ti que canta
o simplemente
canta para nadie?
¿Qué juventud
te muerde todavía los labios?
¿Qué rumor de abejas
te sube a la garganta?
No preguntes, escucha:
es para ti que canta.

Traducción de Iván García

El sol del invierno. Antología
Eugénio de Andrade 

No preguntes

Eugénio de Andrade, retratado por Jorge Pinheiro, 2000.

¿De dónde viene? ¿De qué Fuente
o boca
o piedra abierta?
¿Es para ti que canta
o simplemente
canta para nadie?
¿Qué juventud
te muerde todavía los labios?
¿Qué rumor de abejas
te sube a la garganta?
No preguntes, escucha:
es para ti que canta.

Traducción de Iván García

El sol del invierno. Antología
Eugénio de Andrade 

miércoles, 15 de mayo de 2019

Las palabras

Eugénio de Andrade dibujado por Fernando Lanhas, 1987.

SON igual que un cristal,
las palabras.
Algunas, un puñal,
un incendio.
Otras,
llovizna apenas.

Secretas vienen, llenas de memoria.
Inseguras navegan:
barcos o besos,
las aguas estremecen.

Desamparadas, inocentes,
leves.
Tejidas son de luz
y son de noche.
E incluso pálidas
aún recuerdan los verdes paraísos.

¿Quién las escucha?, ¿quién
las recoge así,
crueles, deshechas
entre sus conchas puras?
De Corazón del día (1958)

Versión de Ángel Crespo

Antología poética (1940-1980)
Eugénio de Andrade

Las palabras

Eugénio de Andrade dibujado por Fernando Lanhas, 1987.

SON igual que un cristal,
las palabras.
Algunas, un puñal,
un incendio.
Otras,
llovizna apenas.

Secretas vienen, llenas de memoria.
Inseguras navegan:
barcos o besos,
las aguas estremecen.

Desamparadas, inocentes,
leves.
Tejidas son de luz
y son de noche.
E incluso pálidas
aún recuerdan los verdes paraísos.

¿Quién las escucha?, ¿quién
las recoge así,
crueles, deshechas
entre sus conchas puras?
De Corazón del día (1958)

Versión de Ángel Crespo

Antología poética (1940-1980)
Eugénio de Andrade

miércoles, 11 de julio de 2018

Poética

Eugénio de Andrade, retratado por Mario Botas, 1980.

De Homero a San Juan de la Cruz, de Virgilio a Alexandre Block, de Li Po a William Blake, de Basho a Cavafys, la mayor ambición del quehacer poético siempre ha sido la misma: Ecce Homo, parece decir cada poema. He aquí al hombre, he aquí su efímero rostro formado por miles y millares de rostros, todos ellos alentando espléndidamente en la tierra, ninguno superior al otro, separados por mil y una diferencias, unidos por mil y una cosa comunes, semejantes y distintos, parecidos todos y, sin embargo, cada uno de ellos único, solitario, desamparado. Es a tal rostro al que el poeta está estrechamente unido. A su rebeldía y en nombre de esa fidelidad. Fidelidad al hombre y a su lúcida esperanza de serlo por completo; fidelidad a la tierra en que hunde las raíces más hondas; fidelidad a la palabra que, en el hombre, es capaz de la verdad última de la sangre, que es también verdad del alma.

Versión de Ángel Crespo

Antología poética (1940-1980)
Eugénio de Andrade

Poética

Eugénio de Andrade, retratado por Mario Botas, 1980.

De Homero a San Juan de la Cruz, de Virgilio a Alexandre Block, de Li Po a William Blake, de Basho a Cavafys, la mayor ambición del quehacer poético siempre ha sido la misma: Ecce Homo, parece decir cada poema. He aquí al hombre, he aquí su efímero rostro formado por miles y millares de rostros, todos ellos alentando espléndidamente en la tierra, ninguno superior al otro, separados por mil y una diferencias, unidos por mil y una cosa comunes, semejantes y distintos, parecidos todos y, sin embargo, cada uno de ellos único, solitario, desamparado. Es a tal rostro al que el poeta está estrechamente unido. A su rebeldía y en nombre de esa fidelidad. Fidelidad al hombre y a su lúcida esperanza de serlo por completo; fidelidad a la tierra en que hunde las raíces más hondas; fidelidad a la palabra que, en el hombre, es capaz de la verdad última de la sangre, que es también verdad del alma.

Versión de Ángel Crespo

Antología poética (1940-1980)
Eugénio de Andrade

viernes, 27 de octubre de 2017

Viaje

Ricardo Renedo. Llaves

Probablemente ya habrá cerrado los armarios de la biblioteca, las ventanas, subido a la buhardilla, acercándose al arca, la habrá abierto para hojear el álbum de fotografías, releer la carta, se habrá detenido en una línea, tengo miedo, miedo de que las mismas sábanas nos denuncien, después cerrado todo, habrá pasado por el jardín, comprobando con cierto espanto que la cara de las estatuas ha envejecido, a la entrada del patio se detendrá a mirar los abedules que ayudó a plantar, cerrará la cancela, tirando la llave en medio de las zarzas. Y habrá partido

Traducción de Ángel Crespo

Vertientes de la mirada y otros poemas en prosa
Eugénio de Andrade

Viaje

Ricardo Renedo. Llaves

Probablemente ya habrá cerrado los armarios de la biblioteca, las ventanas, subido a la buhardilla, acercándose al arca, la habrá abierto para hojear el álbum de fotografías, releer la carta, se habrá detenido en una línea, tengo miedo, miedo de que las mismas sábanas nos denuncien, después cerrado todo, habrá pasado por el jardín, comprobando con cierto espanto que la cara de las estatuas ha envejecido, a la entrada del patio se detendrá a mirar los abedules que ayudó a plantar, cerrará la cancela, tirando la llave en medio de las zarzas. Y habrá partido

Traducción de Ángel Crespo

Vertientes de la mirada y otros poemas en prosa
Eugénio de Andrade

viernes, 3 de febrero de 2017

Del otro lado

Eugénio de Andrade, en 1998. Foto: Alfredo Cunha.

También yo me he sentado ya algunas veces a las puertas del crepúsculo, pero quiero decirte que mi comercio no es el del alma, hay iglesias de sobra y nadie te impide entrar. Muere si quieres por un dios o por la patria, eso es cosa tuya; hasta puede suceder que mueras por algo que te pertenezca, pues siempre patrias y dioses han sido propiedad sólo de algunos, pero no me pidas a mí, que sólo conozco los caminos de la sed, que te muestre la dirección de los manantiales.

Traducción de Ángel Crespo

Memoria de otro río (1976-1977)
Eugénio de Andrade

miércoles, 25 de noviembre de 2015

¿Hacia dónde?

Eugénio de Andrade en 1997. Foto: Escritas.org. 

A pesar de que la luz haya empezado a roerme los ojos, no es todavía tiempo de entregarme a coleccionar cajitas de rapé o luces crepusculares, ni para hacer coro a esa gente del norte que recibe a la niebla en casa y la invita, por lo menos una vez por semana, a cenar. 
Desde la vulva inicial, el hombre no es más que camino. ¿Hacia dónde? Eso es lo que no sabemos. ¿Pero merece la pena preguntarlo?
14-1-86
Traducción de Ángel Crespo

Vertientes de la mirada 
Eugénio de Andrade

viernes, 26 de abril de 2013

Calcedonia

Henry Winzenried. Pompeya.

FINALMENTE los romanos eran
como yo: amaban
los lugares en que grandeza
y soledad
caminan de la mano.

Traducción de José Luis García Martín

Calcedonia
Eugénio de Andrade

jueves, 28 de febrero de 2013

Oficio de paciencia

Eugénio de Andrade. Oficio de paciencia.

BALANZA

En el plato de la balanza un verso basta
para pesar en el otro mi vida.

ASÍ SEA

La tierra es buena, y el cuerpo
aunque bastardo
trae consigo patios
y caballos. La multiplicación
de la luz vuelve más limpio el aire,
hasta incluso la liebre
salta del heno.
Conténtate con ser, hoy
mañana
otro día, esta luz breve.

Traducción de José Luis Puerto

Oficio de paciencia (1995)
Eugénio de Andrade

miércoles, 6 de febrero de 2013

En un ejemplar de las Geórgicas

Julio Cobo. Libros con paños, trasparencias.

Los libros. Su cálida
tierna, serena piel. Amorosa
compañía. Dispuestos siempre
a repartir el sol
de sus aguas. Tan dóciles,
tan callados, tan leales.
Tan luminosos en su
blanca y vegetal y cerrada
melancolía. Armados
como ningunos otros compañeros
del alma. Tan musicales
en el fluvial y transbordante
ardor de cada día.

Traducción de José Luis Puerto

Oficio de paciencia
Eugénio de Andrade

lunes, 13 de agosto de 2012

Glosa

Gil Cavalcanti. Valle del río Coe, Tierras Altas, Escocia.

No sé de dónde vino; hace muchos años que lo tengo frente a mí, en la mesa de trabajo. Es un paisaje escocés del río Coe, en el condado de Argill, con montes azulados al fondo, agua escasa en el lecho pedregoso, pues es verano. La margen derecha casi es una muralla, y entre las piedras cortantes, donde crece la grama recia, es ahí donde se encuentra, con los brazos levantados, un árbol cargado de frutas rojas. Tal vez sean manzanas, y ese árbol, como decía mi madre, sólo pueda estar allí por la gracia de dios, quiero decir por la suprema gracia de la poesía. Este paisaje desierto pero no triste, duro sin ser agresivo, grave pero no exento de encanto, hace mucho tiempo que me llama. Aquel recodo del río, con el manzano doblegándose de tan cargado, es uno de los lugares de que tengo más nostalgia, como si allí hubiera llegado una tarde de agosto y me hubiese descalzado y metido los pies en el agua, y hubiese olvidado las horas hasta que la sombra cayó en la hierba, y de repente se oyó a lo lejos un son de esquilas, sin que se divisase sin embargo rebaño ni pastor. Y el sueño es el resto.
15-3-86

Traducción de Ángel Crespo

Vertientes de la mirada (1946-1986)
Eugènio de Andrade

viernes, 27 de abril de 2012

Roma

John Linton Chapman. Via Appia (Vía Apia), 1867.

Era en verano al fin de la tarde
como adriano o virgilio o marcoaurelio
entraba en roma por la vía apia
y por antinoo y todo el amor de la tierra
juro que vi a la luz volverse piedra.

Traducción de Ángel Crespo

Escritura de la tierra y otros epitafios
Eugénio de Andrade

sábado, 25 de abril de 2009

Así se hace el poema

Leopold von Kalckreuth: Sommer. Fuente:Wikipedia(detalle)
Rente ao dezir

A ARTE DOS VERSOS

Toda a ciência está aquí,
na maneira como esta mulher
dos arredores de Cantão,
ou dos campos de Alpedrinha,
rega quatro ou cinco leiras
de couves: mão certeira
como a água,
intimidade com a terra,
empenho do coração.
Assim se faz o poema.

Próximo al decir

EL ARTE DE LOS VERSOS


Toda ciencia está aquí,
en el modo que tiene esta mujer,
de los alrededores de Cantão,
o de los campos de Alpedrinha,
de regar cuatro o cinco bancales
de coles: mano certera
con el agua,
intimidad con la tierra,
empeño del corazón.
Así se hace el poema.
Próximo al decir
(Traducción de Ángel Campos)
Eugénio de Andrade

miércoles, 20 de febrero de 2008

Sobre el Camino

NADA
ni el blanco fuego del trigo
ni las agujas clavadas en las pupilas de los pájaros
te dirán la palabra

No interrogues no preguntes
entre la razón y la turbulencia de la nieve
no hay diferencias
No colecciones estiércol tu destino eres tú
Desnúdate
no hay otro camino.
De Oscuro Dominio
Eugénio de Andrade