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sábado, 14 de noviembre de 2020

Cantos

Amedeo Modigliani. Leopardi y la luna.

Canto nocturno de un pastor errante de Asia

¿Qué haces, luna, en el cielo? Dime, ¿qué haces 
silenciosa luna?
Surges de noche y vas
contemplando los desiertos, y luego te paras.
¿Aún no estás cansada
de recorrer los caminos del cielo?
¿Es que aún no te cansas ni te hastías
de mirar estos valles?
Se parece tu vida
a la del pastor.
Sale con la primera luz
y conduce el rebaño por el campo; ve
majadas, prados, fuentes.
Después, cansado, reposa de noche.
Otra cosa no espera nunca.
Dime, oh luna, ¿de qué le sirve
su vida al pastor,
y a ti la tuya? Dime, ¿adónde tiende
este vagar mío, tan breve, 
y tu curso inmortal?
(fragmento)

Traducción de Antonio Colinas

Cantos. Pensamientos
Giacomo Leopardi (1798-1837) 

Cantos

Amedeo Modigliani. Leopardi y la luna.

Canto nocturno de un pastor errante de Asia

¿Qué haces, luna, en el cielo? Dime, ¿qué haces 
silenciosa luna?
Surges de noche y vas
contemplando los desiertos, y luego te paras.
¿Aún no estás cansada
de recorrer los caminos del cielo?
¿Es que aún no te cansas ni te hastías
de mirar estos valles?
Se parece tu vida
a la del pastor.
Sale con la primera luz
y conduce el rebaño por el campo; ve
majadas, prados, fuentes.
Después, cansado, reposa de noche.
Otra cosa no espera nunca.
Dime, oh luna, ¿de qué le sirve
su vida al pastor,
y a ti la tuya? Dime, ¿adónde tiende
este vagar mío, tan breve, 
y tu curso inmortal?
(fragmento)

Traducción de Antonio Colinas

Cantos. Pensamientos
Giacomo Leopardi (1798-1837) 

sábado, 7 de octubre de 2017

Canto nocturno de un pastor errante de Asia

Yuliya Glavnaya. Luna llena.

Luna ¿qué haces en el cielo, dime,
Silenciosa luna?
Al final de la tarde surges, pasas
Contemplando desiertos y te posas.
¿Harta no estás aún
De recorrer tus sempiternas vías?
¿No rehúyes aún, aún deseas
Divisar estos valles?
Como tu vida es, luna,
La vida del pastor.
Con la primera luz de nuevo surge,
A los campos se va con sus rebaños,
Ve más rebaños, herbazales, fuentes,
De noche a su fatiga da reposo,
Y nada más espera.
Dime, luna: ¿qué vale
Para el pastor su vida?
Y esa tu vida, luna, ¿qué te vale?
¿Adónde, dime, tienden
El breve vagar mío,
Tu carrera inmortal?

Traducción de Jorge Guillén

Canto nocturno de un pastor errante de Asia
Giacomo Leopardi

Canto nocturno de un pastor errante de Asia

Yuliya Glavnaya. Luna llena.

Luna ¿qué haces en el cielo, dime,
Silenciosa luna?
Al final de la tarde surges, pasas
Contemplando desiertos y te posas.
¿Harta no estás aún
De recorrer tus sempiternas vías?
¿No rehúyes aún, aún deseas
Divisar estos valles?
Como tu vida es, luna,
La vida del pastor.
Con la primera luz de nuevo surge,
A los campos se va con sus rebaños,
Ve más rebaños, herbazales, fuentes,
De noche a su fatiga da reposo,
Y nada más espera.
Dime, luna: ¿qué vale
Para el pastor su vida?
Y esa tu vida, luna, ¿qué te vale?
¿Adónde, dime, tienden
El breve vagar mío,
Tu carrera inmortal?

Traducción de Jorge Guillén

Canto nocturno de un pastor errante de Asia
Giacomo Leopardi

jueves, 29 de diciembre de 2016

Pensamientos

Retrato de Giacomo Leopardi por D. Morelli.

CVII

Muchas tonterías se dicen en público por el simple afán de hablar. Pero el joven que en algo se estima a sí mismo, cuando se introduce en el mundo por primera vez, fácilmente comete otro defecto, es decir: que para hablar espera que en su vida ocurran cosas extraordinariamente bellas e importantes. Así, esperando, acaece que no habla nunca. La más sensata conversación del mundo y la más estrepitosa se componen, en su mayor parte, de dichos y de razonamientos frívolos y ordinarios, con los que, de cualquier modo, se procurará pasar el tiempo hablando. Y es necesario que cada cual se decida a decir las cosas más comunes, para decir las no comunes sólo a veces.

Traducción de Antonio Colinas

Pensamientos
Giacomo Leopardi (1798-1837)

martes, 13 de enero de 2015

El infinito

Dorothy Lathrop. Estrellas, 1930.

Siempre cara me fue esta yerma loma
y esta maleza, la que tanta parte
del último horizonte ver impide.
Sentado aquí, contemplo interminables
espacios detrás de ella, y sobrehumanos
silencios, y una calma profundísima
mi pensamiento finge; poco falta
para que el corazón se espante. Escucho
el viento susurrar entre estas ramas,
y comparando voy aquel silencio
infinito, esta voz; y pienso entonces
en lo eterno, en las muertas estaciones
y en la presente, rumorosa. En esta
inmensidad se anega el pensamiento,
y el naufragar en este mar me es dulce.

Traducción de Diego Navarro

Cantos
Giacomo Leopardi (1798-1837)

martes, 31 de julio de 2012

Pensamientos

A. Ferrazzi. Retrato de Giacomo Leopardi, 1820.

XVII

Así como las prisiones y las galeras están llenas de gente que, en su opinión, es inocentísima, así los cargos públicos y las dignidades de todo tipo no son ejercidas sino por personas llamadas y obligadas a ello de mal grado. Es casi imposible encontrar a alguien que confiese haber merecido las penas que sufre o buscado o deseado los honores de que goza. Pero acaso sea menos posible lo segundo que lo primero

XXX

Así como suele el género humano, censurando las cosas presentes, alabar las pasadas, así la mayor parte de los viajeros, mientras viajan, son amantes de su lugar natal, y lo prefieren, con una especie de ira, a los sitios en donde se encuentran. Una vez que han vuelto a su tierra nativa, la posponen con la misma ira a todos los demás lugares en que han residido.

Traducción de Antonio Colinas

Pensamientos
Giacomo Leopardi (1798-1837)

martes, 17 de enero de 2012

Pensamientos

Giacomo Leopardi. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

LXXXVII

El que viaja mucho tiene sobre los demás la ventaja de que la materia de sus recuerdos pronto le resulta remota, de manera que enseguida adquieren aquella vaguedad y poesía que, de otro modo, no se da en las cosas sino con el paso del tiempo. Quien no ha viajado jamás tiene esta desventaja: que todos sus recuerdos son de cosas, en buena parte, presentes, ya que presentes se hallan los lugares a los cuales su memoria hace continua referencia.

CII

Los años de la niñez equivalen, en la memoria de cada uno, a los tiempos más maravillosos de la vida, de la misma manera que en la memoria de las naciones los tiempos fabulosos son los de la infancia de las mismas.

Traducción de Antonio Colinas

Pensamientos
Giacomo Leopardi

domingo, 5 de junio de 2011

Pensamientos

Giacomo Leopardi, retratado por Domenico Morelli.

XXXVI

Suelen creer los jóvenes, de una manera bastante común, que son más interesantes fingiéndose melancólicos. Y acaso, cuando es fingida, la melancolía puede agradar durante un breve espacio de tiempo, especialmente a las mujeres. Pero si es verdadera, de ella huye todo el mundo y, a la larga, no es agradable, no es digna de provecho en las relaciones entre los hombres, sino la alegría. Porque, finalmente, contra lo que piensan los jóvenes, el mundo, y no se equivoca, no ama el llorar, sino el reir.

Traducción de Antonio Colinas

Pensamientos
Giacomo Leopardi

martes, 14 de diciembre de 2010

Pensamientos

Giacomo Leopardi. Historia gráfica de la vida del poeta.

XXV
Nadie hay tan completamente desengañado del mundo, ni que lo conozca tanto en su interioridad, ni que lo odie tanto, que viéndose tratado con benignidad no se sienta, en buena medida, reconciliado con él. Como no conocemos a nadie lo suficientemente malvado que, saludándonos cortésmente, no nos parezca menos malvado de lo que en un principio creíamos. Todas estas observaciones sirven para demostrarnos la debilidad del hombre y no para justificar ni a los malvados ni al mundo.

Traducción de Antonio Colinas

Pensamientos
Giacomo Leopardi

domingo, 18 de mayo de 2008

L'Infinito

El infinito
Siempre querido me fue este yermo cerro
y este cerco que tanta parte
a la mirada excluye del último horizonte.
Mas, sentado y mirando interminables
espacios de allá lejos, sobrehumanos
silencios y su hondísima quietud,
me quedo enmimismado hasta que casi
el corazón no teme. Y como el viento
cuyo tráfago escucho entre las hojas, a este
silencio sin fin esta voz
voy comparando, y pienso en lo eterno
y en las muertas estaciones y en la viva presente,
y sus sonidos. Así a través de esta
inmensidad se anega el pensamiento mío;
y naufragar en este mar me es dulce.


Versi
Giacomo Leopardi