Mostrando entradas con la etiqueta Thomas Bernhard. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Thomas Bernhard. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de junio de 2021

Amor verdadero

Hotel Timeo de Taormina. Postal italiana.

Un italiano, que posee una villa en Riva, a orillas del lago de Garda, y puede vivir muy bien de las rentas del capital que le dejó su padre, ha vivido los últimos doce años, según escribe La Stampa, con un maniquí de escaparate. Los habitantes de Riva cuentan que, las tardes templadas, observaban cómo el italiano, que al parecer estudió Historia del Arte, se embarcaba con ese maniquí en una embarcación de lujo cubierta con una cúpula de cristal, situada no lejos de su villa, para navegar con su maniquí por el lago. Cuando, hace años, fue calificado de inmoral en una carta de lector dirigida al periódico que se publica en Desenzano, solicitó en el registro civil competente contraer matrimonio con el maniquí, lo que, sin embargo, le fue denegado. También la iglesia rechazó su matrimonio con el maniquí. En invierno deja regularmente el lago de Garda, hacia mediados de diciembre, y se va con su amada, a la que conoció en un escaparate en París, a Sicilia, donde se aloja siempre en el famoso Hotel Timeo de Taormina, para escapar del frío que, en contra de todo lo que se dice, es también insoportable en el lago de Garda todos los años, desde mediados de diciembre.

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces (1978)
Thomas Bernhard 

Amor verdadero

Hotel Timeo de Taormina. Postal italiana.

Un italiano, que posee una villa en Riva, a orillas del lago de Garda, y puede vivir muy bien de las rentas del capital que le dejó su padre, ha vivido los últimos doce años, según escribe La Stampa, con un maniquí de escaparate. Los habitantes de Riva cuentan que, las tardes templadas, observaban cómo el italiano, que al parecer estudió Historia del Arte, se embarcaba con ese maniquí en una embarcación de lujo cubierta con una cúpula de cristal, situada no lejos de su villa, para navegar con su maniquí por el lago. Cuando, hace años, fue calificado de inmoral en una carta de lector dirigida al periódico que se publica en Desenzano, solicitó en el registro civil competente contraer matrimonio con el maniquí, lo que, sin embargo, le fue denegado. También la iglesia rechazó su matrimonio con el maniquí. En invierno deja regularmente el lago de Garda, hacia mediados de diciembre, y se va con su amada, a la que conoció en un escaparate en París, a Sicilia, donde se aloja siempre en el famoso Hotel Timeo de Taormina, para escapar del frío que, en contra de todo lo que se dice, es también insoportable en el lago de Garda todos los años, desde mediados de diciembre.

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces (1978)
Thomas Bernhard 

viernes, 24 de abril de 2020

El imitador de voces

Thomas Bernhard. El imitador de voces.

Hotel Waldhaus

No tuvimos suerte con el tiempo y nos tocaron en la mesa también comensales desagradables en todos los sentidos. Hasta nos quitaron el gusto por Nietzsche. Incluso cuando se mataron en un accidente de coche y estaban de cuerpo presente en la iglesia de Sils, seguíamos detestándolos.

Sin alma

Mientras en los hospitales los médicos se interesen sólo por los cuerpos y no por las almas, de las que, aparentemente, no saben casi nada, tendremos que calificar a los hospitales no sólo de establecimientos de derecho público sino también de asesinato público, y a los médicos de asesinos y compinches de ejecuciones. Cuando un, así llamado, científico privado de Ottnang am Hausruck, que había sido internado en el hospital de Vöcklabruck por una, así llamada, peculiaridad, fue reconocido de pies a cabeza, preguntó, según escribe en una carta a la revista médica Der Arzt: ¿y el alma? A lo que el médico que había reconocido su cuerpo le respondió: ¡cállese!

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces (1978)
Thomas Bernhard

El imitador de voces

Thomas Bernhard. El imitador de voces.

Hotel Waldhaus

No tuvimos suerte con el tiempo y nos tocaron en la mesa también comensales desagradables en todos los sentidos. Hasta nos quitaron el gusto por Nietzsche. Incluso cuando se mataron en un accidente de coche y estaban de cuerpo presente en la iglesia de Sils, seguíamos detestándolos.

Sin alma

Mientras en los hospitales los médicos se interesen sólo por los cuerpos y no por las almas, de las que, aparentemente, no saben casi nada, tendremos que calificar a los hospitales no sólo de establecimientos de derecho público sino también de asesinato público, y a los médicos de asesinos y compinches de ejecuciones. Cuando un, así llamado, científico privado de Ottnang am Hausruck, que había sido internado en el hospital de Vöcklabruck por una, así llamada, peculiaridad, fue reconocido de pies a cabeza, preguntó, según escribe en una carta a la revista médica Der Arzt: ¿y el alma? A lo que el médico que había reconocido su cuerpo le respondió: ¡cállese!

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces (1978)
Thomas Bernhard

martes, 16 de octubre de 2018

Natural

Thomas Bernhard. El imitador de voces.

En el entierro de un leñador de Irresberg, con el que habíamos estado en el mesón sólo tres días antes y del que habíamos aprendido más cosas sobre nuestro paisaje inmediato y sus gentes que de cualquier otro antes, estábamos, como es natural, más pensativos que en otros casos. Cómo, súbitamente, habían podido salir a la luz, por medio de un hombre tan sencillo, más relaciones y, sobre todo, relaciones más complicadas que por otros a los que, precisamente, no considerábamos sencillos, sino complicados. El leñador, al que conocíamos desde hacía decenios y con el que, como con casi todos los leñadores de la comarca, nos unía una amistad, difícilmente se había expresado jamás, en todos esos decenios, de una forma tan franca como aquella noche, para él la última, en el mesón; sus relatos nos mostraron de pronto otro país y otras personas y son ahora los únicos auténticos. Aquel hombre, durante varias horas, explicó su mundo y realmente el mundo y, después de habernos expuesto su explicación, se calló otra vez hasta que, como creíamos nosotros, le pareciera oportuno. Sin embargo, al volver a casa se cayó al Aurach y se ahogó. Unos colegiales lo encontraron. El director del colegio pronunció un pequeño discurso ante su tumba y dijo que él, su amigo, el leñador, había sido un hombre natural.

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces
Thomas Bernhard

Natural

Thomas Bernhard. El imitador de voces.

En el entierro de un leñador de Irresberg, con el que habíamos estado en el mesón sólo tres días antes y del que habíamos aprendido más cosas sobre nuestro paisaje inmediato y sus gentes que de cualquier otro antes, estábamos, como es natural, más pensativos que en otros casos. Cómo, súbitamente, habían podido salir a la luz, por medio de un hombre tan sencillo, más relaciones y, sobre todo, relaciones más complicadas que por otros a los que, precisamente, no considerábamos sencillos, sino complicados. El leñador, al que conocíamos desde hacía decenios y con el que, como con casi todos los leñadores de la comarca, nos unía una amistad, difícilmente se había expresado jamás, en todos esos decenios, de una forma tan franca como aquella noche, para él la última, en el mesón; sus relatos nos mostraron de pronto otro país y otras personas y son ahora los únicos auténticos. Aquel hombre, durante varias horas, explicó su mundo y realmente el mundo y, después de habernos expuesto su explicación, se calló otra vez hasta que, como creíamos nosotros, le pareciera oportuno. Sin embargo, al volver a casa se cayó al Aurach y se ahogó. Unos colegiales lo encontraron. El director del colegio pronunció un pequeño discurso ante su tumba y dijo que él, su amigo, el leñador, había sido un hombre natural.

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces
Thomas Bernhard

viernes, 13 de mayo de 2016

Perast

Michiel Schrijver. Un día inusual, 2010.

En Perast hablamos con muchas personas, de las que queríamos saber a quién habían pertenecido los palacios y otras casas ya casi totalmente derruidos, porque no habíamos leído nada al respecto. Sin embargo, las personas a las que hablábamos se limitaban a reírse de nuestras preguntas, y se daban la vuelta y huían. Unos kilómetros más lejos, en Pisan, nos dijeron que en Perast no había ya ninguna persona normal, la ciudad entera había sido abandonada a un número bastante grande de locos que podían hacer allí lo que quisieran y a los que sólo una vez por semana facilitaba víveres el Estado.

El imitador de voces
Thomas Bernhard

sábado, 26 de septiembre de 2015

Pisa y Venecia

Thomas Bernhard. El imitador de voces.

Los alcaldes de Pisa y Venecia se pusieron de acuerdo para contrariar de súbito a los visitantes de sus ciudades, que durante siglos se han sentido por igual encantados, tanto de Pisa como de Venecia, haciendo trasladar y erigir, en secreto y de la noche a la mañana, la Torre de Pisa en Venecia y el Campanile de Venecia en Pisa. Sin embargo, no pudieron mantener secreto su propósito y, la noche misma que querían transportar la Torre de Pisa a Venecia y el Campanile de Venecia a Pisa, fueron internados en un manicomio, como es natural el alcalde de Pisa en el manicomio de Pisa y el alcalde de Venecia en el manicomio de Venecia. Las autoridades italianas supieron llevar el asunto con toda discreción.

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces
Thomas Bernhard (1931-1989)

martes, 25 de junio de 2013

Advertencia

Hubert Sattler. Pirámides de Gizeh (Siglo XIX).

Un comerciante de Coblenza realizó el pasado año el sueño de su vida de visitar las pirámides de Gizeh y, después de haber visitado esas pirámides, tuvo que calificar esa visita de la mayor decepción de su vida, lo que comprendo porque también yo estuve el pasado año en Egipto y me sentí decepcionado, sobre todo, por las pirámides. Sin embargo, mientras que yo superé muy rápidamente mi decepción, el comerciante de Coblenza se vengó de su decepción haciendo publicar anuncios durante meses enteros y de páginas enteras en todos los periódicos importantes de Alemania, de Suiza y de Austria, en los que advertía a todos los futuros visitantes de Egipto en contra de las pirámides, sobre todo de la famosa pirámide de Keops, que lo había decepcionado profundamente, más aún que las otras. En esos anuncios que él mismo llamaba antiegipcios y antipiramidales, el comerciante de Coblenza se gastó en plazo brevísimo su fortuna, precipitándose en un infortunio total. Como es natural, sus anuncios no tuvieron en los viajeros a Egipto el efecto que esperaba, al contrario, la cifra de los que en este año han visitado Egipto se ha duplicado con respecto a la del año anterior.

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces
Thomas Bernhard

martes, 28 de agosto de 2012

Por poco

Thomas Bernhard. El imitador de voces.

En nuestra última excursión al valle del Möll, en el que, en cualquier época del año, lo hemos pasado siempre bien, conversamos en un hostal de Overbellach, que nos había recomendado un médico de Linz y que no nos decepcionó, con un grupo de picapedreros que, después de la jornada, se habían reunido en el hostal y tocaban la cítara y cantaban, haciéndonos comprobar así, una vez más, los inagotables tesoros de la música popular de Carintia. A una hora avanzada, el grupo de picapedreros se sentó a nuestra mesa, y cada uno de ellos contó algo notable o algo memorable de su vida. Nos llamó especialmente la atención el picapedrero que contó que, a los siete años, para ganar una apuesta con un compañero de escuela, trepó a la aguja de la iglesia de Tamsweg, muy alta como es sabido. Por poco me maté, dijo el picapedrero, subrayando luego expresamente que, con ello, por poco había salido en el periódico. 

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces
Thomas Bernhard

lunes, 2 de abril de 2012

Ingleses decepcionados

Thomas Bernhard. Foto: Ullstein.

Varios ingleses, que se dejaron engañar por un guía del Tirol oriental y subieron con él a las Tres Cúspides, se sintieron tan decepcionados, cuando llegaron a la más alta de las tres cumbres, por lo que la Naturaleza les ofrecía en esa cumbre, que, sin más, mataron a golpes al guía, un padre de familia con tres hijos y una mujer, según se dice, sorda. Sin embargo, cuando se dieron cuenta de lo que realmente habían hecho, se precipitaron uno tras otro en el vacío. Un periódico de Birmingham escribió al respecto que Birmingham había perdido a su más destacado editor de periódicos, su más extraordinario director de banco y su más capacitado empresario de pompas fúnebres.

Traducción de Miguel Sáenz.

El imitador de voces
Thomas Bernhard

domingo, 22 de enero de 2012

Locura

Thomas Bernhard. El imitador de voces.

En Lend dejaron cesante a un cartero, que durante años no repartió todas las cartas de las que sospechaba noticias tristes ni, como es natural, todas las esquelas que recibía, sino que las quemaba en su casa. Finalmente, el Correo hizo que lo internaran en el manicomio de Scherrnberg, donde, con uniforme de cartero, va de un lado a otro repartiendo continuamente cartas, que echa en un buzón colocado expresamente para ello por la administración del manicomio, y que están dirigidas a los demás pacientes. Inmediatamente después de ser internado en el manicomio de Scherrnberg, el cartero pidió su uniforme de cartero, según se dice, para no tener que volverse loco.

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces
Thomas Bernhard

domingo, 16 de octubre de 2011

Novecientas noventa y ocho veces

Thomas Bernhard. Foto: Suhrkamp Verlah KG.

No hace mucho se ha sabido que un estudiante de bachillerato se derrumbó en el llamado puente de Florisdsdorf, después de haber atravesado unas mil veces, de un lado a otro, ese puente de Florisdsdorf. Declaró que, en el camino del instituto, fue acometido por un repentino y, como al parecer lo llamó, inhumano miedo al instituto, que no lo dejó ya salir del puente en el que había entrado y lo hizo recorrer ese puente de un lado a otro unas mil veces. Para distraerse de su miedo, se puso a contar los pasos que daba en sus idas y venidas por el puente de Florisdsdorf, pero finalmente renunció a esa distracción, porque era superior a sus fuerzas. Sin embargo, por lo menos pudo contar y anotar mentalmente cuántas veces había recorrido el puente de Florisdsdorf en un sentido y cuántas en el otro. Exactamente novecientas noventa y ocho. Sus padres recogieron al agotado muchacho de dieciseis años, al que unos agentes habían llevado a un puesto de policía de la llamada Punta de Florisdsdorf. Lo que será de él no se sabe.

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces
Thomas Bernhard

domingo, 2 de octubre de 2011

Tesis

Julius Ludwig Sebbers. Retrato de Goethe, 1826.

Un hombre de Ausburgo fue internado en el manicomio de Ausburgo sólo porque, durante toda su vida, afirmó en cualquier ocasión que lo último que dijo Goethe fue mehr nicht! (¡más no!) y no mehr licht! (¡más luz!), lo que, con el tiempo y a la larga, acabó por atacar los nervios de tal modo a todas las personas que tenían relación con él, que se pusieron de acuerdo para conseguir el internamiento en el manicomio de aquel ausburgués obsesionado de forma tan desgraciada por su tesis. Seis médicos se negaron a internar en el manicomio al desgraciado, pero el séptimo dispuso su ingreso inmediatamente. Este médico, como he sabido por el Frankfurter Allgemeine Zeitung, ha sido galardonado por ello con la medalla de Goethe de la ciudad de Francfort.

Traducción de Miguel Sáenz

El imitador de voces
Thomas Bernhard