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lunes, 5 de junio de 2017

Las virtudes del pájaro solitario

Juan Goytisolo. Las virtudes del pájaro solitario.

era posible descifrar las oscuridades del texto, hallar una clave explicativa unívoca, desentrañar su sentido oculto mediante el recurso a la alegoría, circunscribir sus ambigüedades lingüísticas, establecer una rigurosa crítica filológica, buscar una significación estrictamente literal, acudir a interpretaciones éticas y anagógicas, enderezar su sintaxis maleable, esclarecer los presuntos dislates, paliar su señera y abrupta radicalidad, estructurar, disponer, acotar, reducir, esforzarse en atrapar su inmensidad y liquidez, capturar la sutileza del viento con una red, inmovilizar sus inasibles fluctuaciones y cambios oníricos, reproducir el acendrado esplendor del incendio místico mediante la acumulación de glosas, lecturas, fichas, notas académicas y apostillas, observaciones plúmbeas, gravosas ordenaciones sintácticas, exégesis filtradoras, páginas y páginas de prosa redundante y amazacotada?
no sería mejor anegarse de una vez en la infinitud del poema, aceptar la impenetrabilidad de sus misterios y opacidades, liberar tu propio lenguaje de grillos racionales, abandonarlo al campo magnético de sus imantaciones secretas, favorecer la onda de su expansión, admitir pluralidad y simultaneidad de sentidos, depurar la incandescencia verbal, la llama y dulce cauterio de su amor vivo?
pasajes y pasajes de belleza enigmática, incoherencia reveladora de la ebriedad y consumación gozosa del alma, entronque esotérico con la cábala y experiencia sufí, audad apropiación del Otro en el verso Amada en el Amado transformada!

Las virtudes del pájaro solitario (1988)
Juan Goytisolo

Las virtudes del pájaro solitario

Juan Goytisolo. Las virtudes del pájaro solitario.

era posible descifrar las oscuridades del texto, hallar una clave explicativa unívoca, desentrañar su sentido oculto mediante el recurso a la alegoría, circunscribir sus ambigüedades lingüísticas, establecer una rigurosa crítica filológica, buscar una significación estrictamente literal, acudir a interpretaciones éticas y anagógicas, enderezar su sintaxis maleable, esclarecer los presuntos dislates, paliar su señera y abrupta radicalidad, estructurar, disponer, acotar, reducir, esforzarse en atrapar su inmensidad y liquidez, capturar la sutileza del viento con una red, inmovilizar sus inasibles fluctuaciones y cambios oníricos, reproducir el acendrado esplendor del incendio místico mediante la acumulación de glosas, lecturas, fichas, notas académicas y apostillas, observaciones plúmbeas, gravosas ordenaciones sintácticas, exégesis filtradoras, páginas y páginas de prosa redundante y amazacotada?
no sería mejor anegarse de una vez en la infinitud del poema, aceptar la impenetrabilidad de sus misterios y opacidades, liberar tu propio lenguaje de grillos racionales, abandonarlo al campo magnético de sus imantaciones secretas, favorecer la onda de su expansión, admitir pluralidad y simultaneidad de sentidos, depurar la incandescencia verbal, la llama y dulce cauterio de su amor vivo?
pasajes y pasajes de belleza enigmática, incoherencia reveladora de la ebriedad y consumación gozosa del alma, entronque esotérico con la cábala y experiencia sufí, audad apropiación del Otro en el verso Amada en el Amado transformada!

Las virtudes del pájaro solitario (1988)
Juan Goytisolo

domingo, 24 de abril de 2011

La Chanca, veinte años después

Juan Goytisolo, fotografiado por Bernardo Pérez.

Si cada hombre tiene un valor idéntico a otro, escribía un poeta a quien cito de memoria, cualquier rincón del mundo, incluso el más rudo y desamparado, merece el mismo interés y reconocimiento que ordinariamente concedemos al propio. La aserción, de ser cierta, excusaría mi desapego del país, de los países en los que, por una serie de azares históricos, ha transcurrido la mayor parte de mi vida y la emoción -sentimientos de inmediatez, familiaridad, simpatía- que a menudo me embarga, en cambio, ante pueblos y comarcas desheredados.
Mi visita a Almería en 1956 fue decisiva al respecto y hablar de su profunda influencia en mis futuras opciones personales estéticas y políticas no es incurrir en ninguna exageración: el atractivo que su paisaje y su gente han ejercido sobre mí me ha marcado para siempre; cuando, a causa de mi exilio, dejé de rastrear los campos de Níjar y el mundo cruel, pero fascinador de la Chanca, la relación establecida con ellos buscó su prolongación natural en pueblos y tierras norteafricanos. Pese a mis raíces vascas y mi nacimiento en Cataluña no me he identificado nunca con lo vasco ni lo catalán; no obstante mi larga residencia en Francia, tampoco he buscado la asimilación a lo francés.. Mis afinidades secretas las he descubierto siempre con hombres y regiones alejados de mí y aun extraños: una tentativa condenada al fracaso en razón del margen existente entre mis señas y el objeto inasible de mi identificación.

Contracorrientes
Juan Goytisolo