No te detengas ante el sonido de palabras que no conoces, como tampoco temas a la oscuridad del camino: en cualquiera de los dos casos se pueden conseguir infinitas y desconocidas satisfacciones.
El emperador amarillo ordenó a Shuhai que midiera paso a paso la distancia existente entre el polo más oriental hasta el polo más occidental del mundo; resultaron ser quinientos millones ciento nueve mil ochocientos pasos en total, que Shuhai fue contando con la mano derecha mientras con la izquierda no dejaba de señalar hacia el norte del País de las colinas verdes.