Mostrando entradas con la etiqueta Harry Martinson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Harry Martinson. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de marzo de 2020

Entre luz y oscuridad

Harry Martinson. Entre luz y oscuridad.

Cabaña en descomposición

Los blancos perifollos con su diáfano velo de flores
fueron las últimas cortinas de la cabaña abandonada.
Rota su columna vertebral, el tejado se había desplomado dentro de la casa.
El sendero no es más que una cinta en el herbazal por el que ya nadie viene.
Pero el enebro y la piedra se han acercado uno a otra.
Se casarán dentro de cien años.

De Cigarra (1953)

Traducción de Francisco J. Uriz

Entre luz y oscuridad. (Antología).
Harry Martinson

Entre luz y oscuridad

Harry Martinson. Entre luz y oscuridad.

Cabaña en descomposición

Los blancos perifollos con su diáfano velo de flores
fueron las últimas cortinas de la cabaña abandonada.
Rota su columna vertebral, el tejado se había desplomado dentro de la casa.
El sendero no es más que una cinta en el herbazal por el que ya nadie viene.
Pero el enebro y la piedra se han acercado uno a otra.
Se casarán dentro de cien años.

De Cigarra (1953)

Traducción de Francisco J. Uriz

Entre luz y oscuridad. (Antología).
Harry Martinson

viernes, 5 de julio de 2019

La tentación del maestro

Harry Martinson. Antología poética.

Cuando el demonio hubo reflexionado largo tiempo sobre la forma
de obstaculizar y confundir al maestro
se fue un día hacia él y le dijo:
Tú que eres el maestro, ¿no has notado el riesgo de esa ilusión
que te transforma en un ciego para todo lo que ansías abandonar?
¿Estás seguro de que no has descuidado nada
de aquello que has dejado atrás?
Así como las piedras preciosas pueden estar ocultas en la piedra
y las venas de agua pueden fluir hacia algún sitio bajo los desiertos
también puede haber una verdad que no has encontrado,
aquí en el bosque ruidoso y gritón de Samsara,
una verdad bien escondida y difícil de descubrir.
No estés tan seguro de que vas por buen camino.
Retrocede y busca de nuevo.
Quizás encuentres entonces un camino completamente diferente.

 De Poemas sobre luz y oscuridad (1971)
Traducción de Francisco J. Uriz

Antología poética
Harry Martinson

La tentación del maestro

Harry Martinson. Antología poética.

Cuando el demonio hubo reflexionado largo tiempo sobre la forma
de obstaculizar y confundir al maestro
se fue un día hacia él y le dijo:
Tú que eres el maestro, ¿no has notado el riesgo de esa ilusión
que te transforma en un ciego para todo lo que ansías abandonar?
¿Estás seguro de que no has descuidado nada
de aquello que has dejado atrás?
Así como las piedras preciosas pueden estar ocultas en la piedra
y las venas de agua pueden fluir hacia algún sitio bajo los desiertos
también puede haber una verdad que no has encontrado,
aquí en el bosque ruidoso y gritón de Samsara,
una verdad bien escondida y difícil de descubrir.
No estés tan seguro de que vas por buen camino.
Retrocede y busca de nuevo.
Quizás encuentres entonces un camino completamente diferente.

 De Poemas sobre luz y oscuridad (1971)
Traducción de Francisco J. Uriz

Antología poética
Harry Martinson

lunes, 13 de marzo de 2017

El pueblo natal

Alexander Kanoldt. Olevano.

En el pueblo natal, en el jardín esponjado por las lombrices,
crece todavía la aquilea
y en todas las casas se oye el vetusto tictac de los relojes de pesas.
El humo asciende de las cabañas como columnas del sacrificio
y para aquellos que vienen de lejos,
del duro trabajo de los mares del mundo y de las calles de putas de Barcelona,
este sereno pueblecito parece una mentira silenciosa.
Una mentira junto a la que a uno le gustaría demorarse.
Una mentira por la que uno querría
                           pisotear todas las malvadas verdades.
De Antología de lírica moderna (1931) 

Traducción de Francisco J. Uriz

Entre luz y oscuridad
Harry Martinson

domingo, 28 de agosto de 2016

Barcos fantasmas

Ilustración de Bernie Wrightson.

Barcos fantasmas somos, silenciosos, rumbo
a las salidas del sol y los amaneceres.
Barcos sin hogar somos, eternamente errantes.
Navegamos en tempestades septentrionales
y en tibios oleajes meridionales, silentes.
Barcos sin hogar somos, eternamente errantes.

Y constantemente aparecen en nuestro viaje
como fantasmas los mismos sueños salvajes
y las mismas canciones suenan una y otra vez.
Y olvidadas tempestades se despiertan
danza de la muerte sobre las corrientes
y dulce y conciliador canturrea el mismo oleaje

Mira: mil barcos han perdido el rumbo
y a la deriva navegan entre nieblas
y mil hombres se han ido a pique
rezando a las estrellas.
Y vemos el mismo destino todavía
camino a los rayos de un alba bella.
Y los mismos sueños llenan todavía
los cansados cerebros.

En oscuros espacios brilla sin embargo
Orión igual de centelleante
sobre hombres cansados,
que han dejado de mirar a las visiones matinales.
Nosotros, los demás, soñamos aún esta noche
con la luz del alba, que deslumbrante
se elevará sobre pecios en dunas fantasmales.

Traducción de Francisco J. Uriz

Barco fantasma (1929). Entre luz y oscuridad.
Harry Martinson

miércoles, 15 de junio de 2016

Entre luz y oscuridad

Harry Martinson, fotografiado por Harald Borgström.

El viento de las comparaciones

Para estar vivo todo tiene que ser comparado con algo.
Este es el movimiento del idioma sobre las cosas.
Existe el viento de las comparaciones.
Un viento que refresca, reúne y separa.
Elimínalo y cubrirás el mundo con cemento,
serás siervo de las cosas.
De El Coche (1960)

Los deberes del servidor de las palabras

Hay unas huestes harapientas de palabras raídas.
Truismos ignorados y despreciados
porque ya no tenían música ni brillo.
Vagan erráticos pidiendo voz y color,
nuevos ropajes, refrescada desnudez.
No los abandones.
Es el deber del servidor de las palabras
fortalecerlas con valor y consuelo
en la miseria de su deslustre.
De El libro de los mil poemas
Traducción de Francisco J. Uriz

Entre luz y oscuridad
Harry Martinson 

lunes, 4 de abril de 2016

Gaviota muerta

Joseph Kouelka. Gaviota.

Nunca más atravesará
mi hambriento pico
la calma de la niebla.
Nunca más me meceré ansiosa de grasa de foca
en la ola que juega en la luz del sol;
ya no me deleitaré
—en la escarpada escollera
con el hígado del gran bacalao
nunca, oh, nunca.

Pero en la niebla vive mi grito extraviado.
Tú lo has oído, pescador,
y el sonido de una boya ondulante,
el solapado oleaje
te extravió en el mar.
Nunca más chirriarán ansiosos tus escálamos allí fuera.
—Silenciosa es la noche
¡Vive, oh, grito mío solitario!

Traducción de Francisco J. Uriz

Barco fantasma (1929)
Harry Martinson (1904-1978) 

sábado, 9 de agosto de 2014

El esclavo de Asurbanipal

Santiago Ginés Quiñonero. Asurbanipal en su biblioteca.

Ser esclavo del gran rey Asurbanipal,
el dueño del mundo,
era mejor que ser su consejero o su rey vasallo.
Particularmente inseguro era el puesto de consejero.
La ira del gran rey era la del león despedazador.
Muchos consejeros fueron desollados.
El trabajo de esclavo era, por el contrario, tolerable,
debido a una ordenanza del gran rey,
según la cual esclavos, caballos y perros debían ser tratados por igual
y estar, además, bien mantenidos, y lucir un aspecto agradable 
durante su servicio en palacio.
Gracias a que esta ordenanza se cumplía escrupulosamente
y a que los propios esclavos contribuíamos a dar una impresión de limpieza
sobreviví, como esclavo, a muchos consejeros.
Ni siquiera el astuto Kadsabuk
-experto en cólera de león-
 logró sobrevivirme.
Su piel fue colgada en el muro de la Ira
mientras mi piel era ungida diariamente para el servicio de centinela.
Yo pertenecía a la Guardia Aromática.
Cada día a la hora del lavatorio
me limpiaban y me atendían
con la misma escrupulosidad que si hubiese sido un caballo de caza
o un perro de palacio.
Así pude vivir mi tiempo
mientras muchas notables personalidades
eran quemadas como serviciales polillas
por el Gran Rey,
la Lámpara de las lámparas.

Traducción de Francisco J. Uriz

Las hierbas de Thule (1958). Entre luz y oscuridad.
Harry Martinson

lunes, 31 de marzo de 2014

El manso

Harry Martinson, fotografiado por L. Nilson.

La gente estaba indignada con el viejo del molino
por el musgo que cubría la rueda de su molino.
Lo llamaban ruinoso verdor.

El viejo del molino los dejaba hacer.
Pensaba: De todas maneras pronto descansaré en mi tumba.
Y cada generación tiene su propio musgo
que sin embargo, al final, juzga inútil defender, como yo,
porque cada nueva generación comienza su camino
con ceguera hacia atrás y codicia de lobo hacia adelante,
y termina su camino con nostalgia hacia atrás, donde estaba la vida,
y con el odio vuelto hacia adelante, donde está la muerte.
Si no, podía haberles dicho
que es bueno que el musgo cubra una rueda de molino de madera
eso impide que la sequedad la agriete y la raje.

Así de sencillas suelen ser las cosas,
todas aquellas cosas que uno en su silencio sabe algo,
pero sobre las que considera inútil hablar.

La sequedad del verano raja con mayor rapidez
una rueda hidraúlica enteramente desnuda y desprovista de musgo.

Cigarra (1953)
Traducción de Francisco J. Uriz

Entre luz y oscuridad (Antología)
Harry Martinson)

martes, 17 de diciembre de 2013

Buque cablero

El buque cablero Mackay Bennett, 1884. Foto tomada de la Wikipedia.

Izamos el cable atlántico submarino entre Barbados y Tortuga,
mantuvimos en alto los faroles
y cubrimos con caucho nuevo la herida de su espalda
15 grados de latitud norte, 61 grados de longitud oeste.
Cuando pegamos la oreja al lugar raído
oímos cómo zumbaba dentro del cable.
-Son los millonarios de Montreal y de Saint John que hablan
sobre el precio del azúcar cubano y la reducción de
nuestros salarios, dijo uno de nosotros.

Allí, en un círculo de faroles, estuvimos un buen rato pensando
nosotros, sufridos cableros,
luego hundimos el cable reparado dejándolo en su sitio,
en las profundidades del mar.

Traducción de Francisco J. Uriz

Buque cablero
Harry Martinson (1904-1978)

jueves, 24 de octubre de 2013

Las verdades del silencio

Harry Martinson, fotografiado por Jan Collsioo.

En privado o en silencio.
O están allí,
o no están.
No se ven.
Entonces sería fácil.
Son importantes
precisamente porque no se basan en réplicas ni contragolpes.
Se basan en la verdad que tienes en tí mismo
y en la honradez con la que sientes tu silencio.
A la larga son ellas las que son decisivas en todas las pequeñas habitaciones
en el infinito número de pequeños cuartos en todos los países.

Traducción de Francisco J. Uriz

Poemas sobre luz y oscuridad (1971)
Harry Martinson

lunes, 30 de septiembre de 2013

Después

David Orias. Olas.

Después de la batalla de Helgoland
y después de la batalla de Utshima
el mar dispersó los ya deshechos.
Dejó a los albatros devorar sus ojos.
Conduciéndoles con sales disolventes
lentamente hacia el mar-
hacia las aguas madres cambrianas,
hacia otro ensayo.

Del libro Nómada (1931)

Traducción de Octavio Paz.

Después
Harry Martinson

sábado, 9 de marzo de 2013

Cosmos reconciliador

Harry Martinson, fotografiado por Jan Collsiöö.

En un pueblo donde viví había un campesino al que odiaba. Había decidido que antes de abandonar el pueblo le tiraría una piedra a la cara. Una tarde lo vi volver a casa del trabajo en su carro. Yo estaba entre unos árboles y no me vio. Pero de pronto detuvo el caballo y paró el desvencijado carro del trabajo.
Se quedó un buen rato totalmente inmóvil. Y poco a poco me fui dando cuenta de que estaba escuchando el silencio de la tarde que lo envolvía; la paz que únicamente puede oír el hombre solitario. Entonces me fui sigiloso.

Traducción de Francisco J. Uriz

Cosmos reconciliador  (Entre luz y oscuridad)
Harry Martinson

domingo, 28 de octubre de 2012

El consejo de Li Ti

Harry Martinson en 1943, imagen tomada de Wikimedia Commons.

SI tienes dos monedas, dijo Li Ti durante un viaje,
compra un pan y una flor.
El pan te sirve de alimento.
La flor que compres significa
que la vida merece ser vivida.

Versión de Francisco J. Uriz

Las hierbas de Thule (1958)
Harry Martinson

viernes, 13 de abril de 2012

El regreso

Harry Martinson fotografiado por K. W. Gullers en 1948.

El caminante que retorna de los caminos
sabe que ya nada queda por contar.
Ya todo es sabido mediante los nuevos aparatos que llegan a todos.

De su vida en países extranjeros
nada tiene que contar que no hayan dicho mejor
los aparatos que siempre se anticipan.

Camina en un mundo donde los rumores
han dejado de ser transmitidos por personas de carne y hueso.
Encuentra a un campesino que ya ha oído todo
en un armario que puede captar voces lejanas y reproducir palabras.
Y cuando les dibuja algo en la arena
para explicarles lo que ha visto en países lejanos
lo rechazan con gestos diciéndole que ya lo han visto
mejor y con mayor claridad que en los dibujos
que pueda hacer en la arena.
Y cuando les pregunta que cómo puede ser eso
le señalan una casa que no está lejos de allí
a la que llaman la casa de las Imágenes vivas.

Allí sentados en sillas hemos visto el mar en movimiento, dicen,
y hemos visto naufragar barcos y derrumbarse ciudades
asoladas por el terremoto,
y hemos visto pueblos de lejanos países destrozados por la guerra.
Esto es lo que hemos visto en la casa de la Imágenes vivas. Y hay
una casa de ésas en cada aldea.

Él asiente entonces seriamente con la cabeza.
Y les pide agua para beber. Y mientras la saborea les dice:

Ahora estoy bebiendo un vino que precisamente en este instante
está saliendo de una cuba en una de las fincas de los alrededores
de Funchal. Y sacando un panecillo de su mochila le da un mordisco
y les dice: ahora estoy comiendo un pedazo de pan que en este
mismo instante me da una mujer en la India.
La diferencia radica en que yo llevo conmigo
la fuerza de mi imaginación, mientras que
vosotros la recibís enviada de países extranjeros.

Traducción de Francisco J. Uriz

Vientos alisios (1945)
Harry Martinson