Mujeres al borde de la leyendaMujeres al borde de la leyendaCuando Eva salió, bastante antes que Adán, del Paraíso Terrenal, en cuya puerta los querubines de guardia estaban blandiendo esas espadas tan parecidas a las de las guerras de las galaxias, «todos» estaban ya reunidos para entrevistarla.
Entrevista con Eva
«Todos», es decir, los que habían sido destacados para informar de primera mano sobre la Expulsión del Paraíso.
La entrevista con Eva es un hecho histórico -quizá el más importante de toda la historia humana-. Hasta parece extraño que hubiese caído completamente en el olvido durante tanto tiempo. Se comprende que no se supiera absolutamente nada del asunto durante los siglos XIX y XX, cuando los historiadores de la Escuela Positivista se negaron incluso a aceptar que hubiese existido realmente una pareja llamada Adán y Eva. ¡Cuánto menos aún que uno de sus miembros hubiese sido entrevistado!
Habría sido natural que, tras la tan cacareada «superación del positivismo», se hubiesen restablecido los hechos. Pero durante un tiempo no ocurrió así, y ha habido que esperar a que se pusiera otra vez de moda elaborar «grandes teorías» en las ciencias históricas y sociales.
Cegados por la creencia de que la especie humana tuvo su eclosión en las sabanas del África occidental -tesis completamente descabellada-, los historiadores pospositivistas siguieron aún apegados a la idea de que la Biblia es, si se quiere, un reflejo más o menos fiel de un período crucial en la historia de varias civilizaciones del Próximo Oriente, pero que no hay que tomarse las cosas demasiado al pie de la letra. Una vez exprimido su contenido histórico, lo que de ella queda, se afirmó, es sólo una colección, no siempre muy bien organizada, y a veces inclusive bastante aburrida (véase Génesis, 5:1-24; 10: 1-27 y gran parte del Deuteronomio) de relatos. Conviene no traspasar los límites de la sana razón histórica.
José Ferrater Mora